La macroaldea de Marroquíes Bajos (Jaén): ¿referente real de la Atlántida platónica?
Diciembre 10, 2007
Esta entrada está motivada por el comentario del señor Díaz-Montexano a mi artículo Claves del paisaje sagrado de Jaén-Granada.
Uno
Es para mi un honor tenerle por aquí señor Díaz-Montexano, pero, por favor no se me enfade ni suba la voz más de lo razonable entre personas educadas. Si usted se siente herido por mi comentario a su persona quizá le consuele saber que lo único que pretendía era citarle, para que usted no se enfadara (lo cual no he conseguido), dejando claro que no estaba de acuerdo con las consecuencias que de la observación evidente del hecho (el patrón arquitectónico de Marroquíes Bajos coincide con el del relato platónico de la Atlántida) usted hace. No era ese el lugar ni el momento de entrar en detalles. Quizá ahora, aprovechando que usted viene aquí a retarme, pueda intentarlo.
Tiene usted toda la razón en cuanto al “derecho de todo ser humano a ser reconocido por sus méritos propios intelectuales”. Lo que yo pongo en duda es que sea ningún mérito intelectual decir lo evidente.
¿O es que alguien se atreverá a considerarse algún día autor intelectual por ser el primero en decir que si se deja caer una manzana esta viene a dar en el suelo y del suelo no pasa? ¿Fue ese el mérito intelectual de Newton? Amigo mío, Newton no descubrió que la manzana caía del árbol hasta dar en tierra, eso por evidente no es objeto de ciencia, sino que descubrió, describió y demostró la ley que la hacía caer a partir del hecho que todo el mundo conocía. Newton no reclamó el descubrimiento del hecho de que la manzana caía sino de la causa, de la ley y la demostración de esta. Pero usted pretende apropiarse del hecho, de la evidencia. Usted que ni siquiera ha formulado la hipótesis de que Marroquíes Bajos sea el referente real del mito de la Atlántida platónica, solamente ha mencionado su parecido. Vaya cosa: la manzana cae por su propio peso. Lo cual nos deja como estábamos. Hay que saber sacar las conclusiones correctas de los hechos… y de los datos, formular hipótesis correctas.
Usted en ningún momento dice que la macroaldea de Marroquíes Bajos haya podido ser el referente histórico del relato mítico de la Atlántida, usted dice otra cosa muy diferente:
«Creo (…) que la primitiva ciudad concéntrica de Jaén demostraría que éste era el patrón arquitectónico usado por determinados pueblos de Iberia durante el Calcolítico y la Edad del Bronce, que son los mismos que Platón describe bajo el nombre de Atlánticos, es decir, pueblos de las costas atlánticas. La ciudad de Marroquíes Bajos fue edificada por estos pueblos que podríamos llamar (como lo hizo Platón) ‘atlantes’ o ‘atlánticos’; pueblos del Calcolítico y del Bronce de la Península Ibérica que no sólo habitaron en Andalucía».
http://iuventa.blogia.com/2005/082301-jaen-una-ciudad-de-la-atlantida-.php
Pero no existen, no se han encontrado por ningún lado más aldeas con este patrón arquitectónico que usted dice era usado por determinados pueblos de Iberia: hay una macroaldea y sólo una con este patrón arquitectónico. Además, los pueblos atlánticos son la “estirpe de Atlas”: la costa atlántica cae bastante lejos de Jaén, por cierto. Hay muchas razones para pensar que Atlas (que sostenía el cielo sobre sus hombros) podría ser Sierra Nevada, por ser el lugar más alto de la Península, el más cercano al cielo. Luego, al extenderse hacia occidente, es decir, hacia el Atlántico esos pueblos dieron su nombre al Océano. Ya ve una suposición suya por otra mía. De ciencia, nada.
Lo que usted hace es lo que yo nunca haré, o sea que, habiendo dicho que Atlas podría ser Sierra Nevada, quisiera cobrar peaje a todos los que transiten a partir de ahora por esta idea.
Dos
Las ideas no son de nadie, como no lo es el aliento creador, en todo caso la expresión y desarrollo de las ideas, que es lo que se considera propiedad intelectual y lo que se registra. Yo reconozco su derecho ético, por ser el primero que ha dicho lo que ha dicho en la prensa, y por eso le cito y si lo hago, de la manera en que lo hago, es porque me divierte mucho (no puedo evitarlo) su obsesión por ser el primero; su afán de protagonismo que le lleva a apropiarse de simples observaciones y evidencias (es decir, perogrulladas que confunde con teorías); su confusión en el significado de términos tales como observaciones, hechos, datos, hipótesis, teorías; su predilección por las “pruebas científicas incuestionables” (cuando precisamente si son científicas es porque son cuestionables); su pasión por los dobles raseros y los cotos cerrados, los derechos de propiedad, etc. Y no es que me guste utilizar argumentos “ad hominem” es que (como se ve en su comentario) usted se pone delante de sus propias ideas de manera que ya nadie ve lo que dice sino quién lo dice y cómo, al hombre más que a la idea.
Yo, señor, no creo que usted no sea “un investigador serio y honesto intelectualmente con conocimientos bastante sólidos en las materias” que aplica y tampoco estoy convencido de que no sea más que “un mero estafador y farsante que solamente busca fama, popularidad y dinero”.
Yo más bien creo que no sabe de lo que habla o que habla de lo que no sabe, pero sin maldad ni malicia, sólo por temeridad e ignorancia. Pero, en fin, no deja de ser mi opinión. Trataré en este largo comentario de dejarlo claro, si es que puedo. Vaya de antemano mi respeto, que se merece como cualquier otro ser humano… aunque no es de usted de quien hablamos aquí, repito, sino de sus ideas.
Si le he citado es porque reconozco que ha dicho lo que ha dicho y si digo que se enfada y enfurruña es porque, como puede comprobarse, por su comentario usted se enfada y enfurruña. Le repito que yo no he intentado hacerle “objeto de burla, o sarcasmo, para intentar desacreditar o ningunear a quien reclama su derecho a ser reconocido y debidamente citado o referenciado”. Si así lo hubiera pretendido ni siquiera le hubiera citado (como usted sabe que hacen muchos otros).
Yo lo que digo es que el señor Díaz-Montexano se ha dado cuenta de las similitudes entre la macroaldea de Marroquíes Bajos y la descripción de la Atlántida platónica, pero que él saca conclusiones equivocadas (que al fin y al cabo es lo que importa con relación a la autoría intelectual). Y esto sí que tiene que quedar claro, porque de otro modo pudiera parecer que afirmo lo mismo que el señor Díaz-Montexano y estaríamos otra vez de vuelta en lo de los “méritos propios intelectuales”.
El siguiente párrafo del artículo donde hago referencia al señor Díaz-Montexano, objeto del enfado de este, dice:
“Pero, lo que revela el hallazgo a la luz del Arkegrama es algo diferente: que Marroquíes Bajos bien pudo ser el modelo de referencia de la mítica Atlántida platónica, ya que la descripción de Platón mezcla (al modo de Hesíodo y de la poesía épica) datos geográficos reales con otros mitológicos que, sin embargo, son exactos si entendemos que se trata de una narración simbólica en relación con un paisaje y una cultura reales.”
Usted, como todos los atlantistas, tiene delante de los ojos la evidencia, pero saca conclusiones falsas (sigue buscando la Atlántida en las costas de Cádiz cuando la tiene delante de los ojos), porque de manera inconsistente dice que el relato de Platón es histórico, oponiéndose de manera radical a la tesis de los antiatlantistas, que afirman, también de manera arbitraria, que es una fábula. Pero lo evidente, si se conoce la filosofía y el estilo de Platón en el Timeo (y no sólo los párrafos donde habla de la Atlántida), es que el filósofo utiliza una narración, quizá con un fondo de realidad histórica, para exponer sus ideas acerca del gobierno ideal entre los hombres.
Tres
Si usted considera que el relato es exacto tendrá también que aceptar que la Atlántida fue fundada por un dios, Poseidón. ¿Es esto lo que usted cree, señor Díaz-Montexano? ¿Y cree, así mismo, que Evenor nació de la tierra? Cómo sé que usted no cree en estas cosas (ya que se dice autor de la Atlantología científica) no acabo de entender porqué se empeña en defender la absoluta exactitud de las medidas dadas por Platón y creer en la absoluta precisión de la ubicación de la Atlántida según la describe el relato platónico.
El que el relato de la Atlántida sea “absolutamente verdadero”, como Díaz-Montexano proclama a los cuatro vientos (sacando la frase de contexto), no lo dijo Platón sino uno de sus personajes y está claro que si todos los personajes de una obra son de alguna manera el autor, no todos expresan lo que este piensa. Es Critias quien afirma que el relato es “absolutamente verdadero”, no Platón. Y además dice que lo relató Solón (al que se lo habían contado los sacerdotes egipcios) a su abuelo, de igual nombre que él, y que este de viejo se lo relataba a unos niños, entre los que se encontraba Critias, que lo oyó a la edad de diez años. Es decir, la historia llega a Critias de boca de su abuelo (ya viejo) porque se lo había contado Solón, al que se lo habían contado los sacerdotes egipcios. Esto es importante porque todos sabemos como se desfiguran los detalles de una historia cuando pasa de boca en boca. He aquí el párrafo del Timeo en el que resalto en negritas aquellas frases que indican estas circunstancias del relato:
CRI.– Escucha, entonces, Sócrates, un relato muy extraño, pero absolutamente verdadero, tal como en una ocasión lo relataba Solón, el más sabio de los siete, que era pariente y muy amigo de mi bisabuelo Drópida, como él mismo afirma en muchos pasajes de su obra poética. Le contó a Critias, nuestro abuelo, que de viejo nos lo relataba a nosotros, que grandes y admirables hazañas antiguas de esta ciudad habían desaparecido a causa del tiempo transcurrido y la destrucción de sus habitantes, y, de todas, una, la más extraordinaria, convendría que ahora a través del recuerdo te la ofreciéramos como presente, para elevar al mismo tiempo loas a la diosa con justicia y verdad en el día de su fiesta nacional, como si le cantáramos un himno.
SÓC.– Bien dices. Pero, por cierto, ¿no explicaba Critias cuál era esta hazaña que, según la historia de Solón, no era una mera fábula, sino que esta ciudad la realizó efectivamente en tiempos remotos?
CRI.–Te la diré, aunque escuchada como un relato antiguo de un hombre no precisamente joven. Pues entonces Critias, así decía, tenía ya casi noventa años y yo, a lo sumo diez. Era, casualmente, la Kureotis, el tercer día de los Apaturia. A los muchachos les sucedió lo que es siempre habitual en esa fiesta y lo era también entonces. Nuestros padres hicieron certámenes de recitación. Se declamaron poemas de muchos poetas y, como en aquella época los de Solón eran recientes, muchos niños los cantamos. Uno de los miembros de la fratría, sea que lo creía realmente o por hacerle un cumplido a Critias, dijo que si bien Solón le parecía muy sabio en todos los otros campos, en la poesía lo tenía por el más libre de todos los poetas. El anciano, entonces –me acuerdo con gran claridad– se puso muy contento y sonriendo dijo: “¡Ay Aminandro!, ¡ojalá la poesía no hubiera sido para él una actividad secundaria! Si se hubiera esforzado como los otros y hubiera terminado el argumento que trajo de Egipto y, si, al llegar aquí, las contiendas civiles y otros males no lo hubieran obligado a descuidar todo lo que descubrió allí, ni Hesíodo ni Homero, en mi opinión, ni ningún otro poeta jamás habría llegado a tener una fama mayor que la suya“. “¿Qué historia era, Critias?”, preguntó el otro. “La historia de la hazaña más importante y, con justicia, la más renombrada de todas las realizadas por nuestra ciudad, pero que no llegó hasta nosotros por el tiempo transcurrido y por la desaparición de los que la llevaron a cabo“, dijo el anciano. “Cuenta desde el comienzo”, exclamó el otro, “qué decía Solón, y cómo y de quiénes la había escuchado como algo verdadero“. (La traducción de http://www.kelpienet.net/rea/platatla.php
quizá no sea excelente, aunque suficiente para el tema que nos ocupa).
Creo que queda más que claro que:
-Critias (el abuelo del narrador) era un poeta, no un historiador, y que a quien se le compara es a Hesíodo y a Homero, que no eran precisamente historiadores.
-El relato sobre la Atlántida fue oído por Critias, cuando era niño, de boca de su abuelo, de igual nombre, y este de Solón y este, a su vez, lo escuchó a los sacerdotes egipcios y, a partir de ahí, Critias hace deducciones basadas en el recuerdo ¿Qué grado de precisión puede, por tanto, atribuirse a lo narrado por este? Lo cual no quiere decir que no haya un grado de verdad en lo narrado, pero no busquemos exactitudes porque ni siquiera Critias las da por seguras.
Pongo a continuación algunos párrafos donde el mismo Critias así lo expone:
“Mas adelante, si mi discurso no puede expresar convenientemente su significado, usted debe excusarme, considerando que formar semejanzas aprobadas de cosas humanas es el revés de lo fácil. Esto es lo que deseo sugerir a usted…”
“invocaría especialmente a Mnemosyne (la memoria); pues para toda la parte importante de mi discurso dependo de su favor, y si puedo recolectar, y recitar bastante lo qué fue dicho por los sacerdotes y traído por Solón, no dudo que satisfaré las exigencias de este auditorio.”
“Esto lo deduzco porque Solón dijo que los sacerdotes, en su narrativa de esa guerra…”
“Y a continuación, si no me he olvidado de lo que oí cuando era un niño, enseñaré a ustedes el carácter y el origen de sus adversarios…”
“Por tanto, Sócrates, si en muchos temas, los dioses y la generación del universo, no llegamos a ser eventualmente capaces de ofrecer un discurso que sea totalmente coherente en todos sus aspectos y exacto, no te admires. Pero si lo hacemos tan verosímil como cualquier otro, será necesario alegrarse, ya que hemos de tener presente que yo, el que habla, y vosotros, los jueces, tenemos una naturaleza humana, de modo que acerca de esto conviene que aceptemos el relato probable y no busquemos más allá.”
Pero la verosimilitud planteada por el mismo autor, el relato probable, se ha convertido en manos de los atlantistas (entre los que se encuentra el señor Díaz.Montexano), forzando las definiciones de historia y realidad, en historia verdadera, no un mito o leyenda.
Cuatro
A partir de esta creencia Díaz-Montexano y los atlantistas hacen la afirmación de que se trata de un relato histórico de gran precisión que describe hechos y lugares y medidas exactas. Pero, tenga en cuenta que en el Timeo Platón nos expone su cosmología, su doctrina física, e indaga sobre las relaciones entre el mundo sensible y el mundo inteligible y, tomando como ejemplo el relato que comentamos, sobre la verosimilitud de los relatos y la precisión de los recuerdos.
Es razonable pensar que para conocer el sentido de la narración sobre la Atlántida sea preciso conocer el sentido y significado del libro donde está inserta, así entendemos el enfoque y la intención del narrador y de la narración, pero a usted sólo le interesa el contenido, y escasamente su estructura, al que concede caprichosamente (sin prueba alguna) el carácter de historia real no inventada simplemente porque parece tener un fondo de verdad. Por tanto, creer que el relato platónico de la Atlántida es historia, tal y como nosotros concebimos hoy la historia, es desconocer la orientación de la filosofía platónica y, en concreto, el motivo y tema del Timeo. La Atlántida de Platón puede ser una historia donde se entremezclan elementos verdaderos con otros míticos y simbólicos. Ahora bien, ¿cómo distinguiremos unos de otros? Usted sabe cómo las historias que corren de boca en boca acaban por desfigurarse. Por eso es necesario ir a las fuentes. De eso se dialoga entre otras cosas en el Timeo platónico, de cómo a una historia verdadera se añaden elementos ficticios por correr de boca en boca o por perderse su memoria a causa del tiempo transcurrido. Pero, usted se lo toma todo al pie de la letra, como buen aspirante a académico, al contrario que ese grupo de burdos empiristas que le critican tanto (los eruditos académicos), pero tantos unos como otros toman el relato, ya sea como historia verdadera o como fábula, sin más demostraciones, decretando que su creencia es una verdad incontestable, absoluta.Usted hace una división tan radical entre fábula ficticia, como algo falso, y lo histórico como algo verdadero, que no sé si pensar si lo dice en serio. ¿Quién decide sobre lo verdadero y lo falso? ¿El mismo escritor decide si es verdadero o falso? ¿Qué pasa entonces con obras como el Quijote donde se plantea como verdadero lo que evidentemente es una fábula o como fábula lo que a todas luces es verdadero? ¿No se dará en todo relato una mezcla de ambos elementos? Es lo que se plantea en el diálogo platónico del Critias. Es lo que discuten Sócrates, Timeo y Critias introduciendo la narración de la Atlántida para ejemplarizarlo.Y siendo así, el señor Díaz-Montexano nos quiere hacer comulgar con sus ruedas de molino de que es una historia verdadera en todos sus detalles, aunque sin mencionar que la acrópolis de la Atlántida la fundó el dios Poseidón casada con Clito, hija de Evenor nacido de la tierra, lo cual, por lo mismo, debe ser también rigurosamente cierto.
Cinco
Creo, señor Díaz-Montexano, que los secretos del arte de la escritura narrativa le son completamente extraños y ajenos. La mente de un escritor es como la mente de don Quijote, tal y como muestra Cervantes en su novela. ¿Por qué, entonces, esa separación tan categórica entre fábula e historia?
Su afán, como el de todos los racionalistas que se ocupan de aspectos marginales de la investigación académica y por tanto tienen que ser más papistas que el Papa, es demostrar que la fábula no es historia y que la Atlántida no es fábula sino historia, lo que para usted significa cierta, real, verdadera. Pero en esto ocurre como cuando don Quijote pregunta al mono de maese Pedro sobre la verdad o mentira de los hechos acaecidos en la sima de Montesinos y responde que son “en parte mentira, en parte, verisímiles”. De esos elementos “verisímiles”, y a través de indicios, es de donde podemos partir para establecer pruebas. Lo demás es creencia. Usted y yo creemos en cosas bien diferentes. Lo cual no tiene nada que ver con la ciencia.
Seis
Usted dice:
“Cuando un autor, sea quien sea, es el primero en publicar una hipótesis (sea la que sea), tiene el derecho a ser reconocido siempre que se mencione esta hipótesis, y repito, nadie que sienta un mínimo respeto por la ética profesional, y por el derecho intelectual ajeno, debería sentirse molesto por ello ni debería usar este derecho como un objeto de burla, o sarcasmo, para intentar desacreditar o ningunear a quien reclama su derecho a ser reconocido y debidamente citado o referenciado.”
Pero yo no me refiero en mi artículo a su hipótesis, señor Díaz-Montexano, que ni siquiera menciono. Y que además no es suya, ya que tiene otros antecedentes que usted ni cita. Me refiero concretamente a la hipótesis, de alguna tradición en nuestro país, de situar la Atlántida en territorio andaluz y concretamente el párrafo de Paredes Grosso, en el Jardín de las Hespérides (Madrid, 1985). Dice Paredes Grosso refiriéndose al Timeo platónico:
“De estas palabras de Platón no se deduce necesariamente la existencia de un continente único o de una grandiosa isla, sino que puede ser identificada la imagen que presenta con lo que podía entrever un griego de hace veinticinco siglos de un lejano y antiquísimo Imperio fundado sobra las costas atlánticas de África y de Iberia, con la capitalidad en alguna de sus más famosas islas, largamente celebradas por la mitología griega. Quizás la isla grandiosa de que hablara Platón fuera la propia Península Ibérica.”
Siete
Usted dice:
“Sin embargo, mofarse de quien recurre a este derecho humano universal, y usar este derecho como si fuera algo negativo para realizar cualquier tipo de ataque “ad hominem” contra el autor que reclama su derecho intelectual, sí que es una acción indigna, y muy poco ética, que solamente es practicada y defendida por plagiadores innatos y todo tipo de “vampiros intelectuales”. Afortunadamente creo que este no es su caso, creo que sencillamente usted no ha reflexionado suficientemente, y ha actuado un poco a la ligera a la hora de juzgarme por algo que no merece ningún tipo de juicio negativo ni siquiera irónico, por cuanto es un derecho de todo ser humano.”
No quisiera demasiada polémica sobre este asunto pues lo que pretendo con este blog es algo mucho más serio que andarme con razones del tipo “yo dije, yo soy” que distraigan a los lectores de su objetivo: el estudio del Arkegrama para aprender a sintonizar con Gaia, nuestra Madre Tierra. Por eso, por intentar acabar lo antes posible le repetiré una vez más, a riesgo de ponerme pesado, aunque brevemente, mis razones:
Yo no le juzgo: yo simplemente digo que le cito para que no se enfade. Yo no le niego su derecho: si así fuera ni le habría mencionado por considerar que los hechos y las evidencias no son de nadie. Que sí que usted fue el primero en publicar el dato, la evidencia (que usted confunde con su hipótesis, a la que no hago referencia en mi artículo), que no pretendo robarle su derecho intelectual de haber sido el primero (que se sepa) en decir en un periódico la evidencia, pero que la insistencia en ser el primero en haberlo dicho públicamente y su confusión entre hechos, datos e hipótesis me hace mucha gracia. No puedo evitarlo.
Y si usted considera que esto es un ataque “ad hominem” me retracto de lo dicho y gloria in excelsis Deo et in terra pax hominibus bonae voluntatis.
En resumen
Yo lo único que digo en mi artículo es que usted ha dicho en la prensa algo que muchos habíamos pensado, por evidente. Su hipótesis acerca de esa evidencia, y del dato correspondiente al hecho, no es siquiera comentada en mi artículo. Como su hipótesis dista mucho de la mía, aprovecho para explicitarla ahora, sólo para situar cada cosa en su lugar y que el lector pueda sacar sus propias conclusiones:
1. El relato de la Atlántida mezcla elementos reales con elementos ficticios de carácter simbólico y mítico con el fin de explicitar las ideas filosóficas de su autor.
1.1. La estructura espacial de la acrópolis atlante es un diagrama o mandala que expresa una cosmología, un modelo o visión del mundo.
1.2. Las medidas son probablemente simbólicas y, quizá, significativas para comprender la cosmovisión de la cultura y del pueblo que la construyó.
1.3. Los nombres de los dioses y los topónimos tienen también un significado, lo que se deja ver en las siguientes palabras de Critias:
“Solón, que se proponía utilizar el cuento para su poema, investigó en el significado de los nombres, y encontró que los primeros egipcios, al escribirlos, los habían traducido a su propio idioma, y él, recuperó el significado de varios nombres, y al volverlos a copiar, los tradujo a nuestro idioma.”
2. El relato de la Atlántida hace referencia a una civilización real que podemos rastrear por los restos arqueológicos.
3. La ubicación de la civilización que sirve de referente a la Atlántida del relato platónico podría situarse en cualquier lugar del sur de España, por falta de precisión en el relato.
4. Somos totalmente conscientes de que si aventuramos una hipótesis que concrete, en un tiempo y espacio determinados, donde se encuentra el referente real del relato de la Atlántida platónica necesitaremos aportar datos y pruebas que lo demuestren. Y en eso estamos.
5. El mejor candidato, según el estado actual de la investigación arqueológica, para la ciudad de la Atlántida es la macroaldea de Marroquíes Bajos, en las afueras de la actual ciudad de Jaén, y que consideramos integrada, significativamente, en un paisaje sagrado, por lo que es preciso estudiar su simbolismo. Cuestión que se aborda parcialmente en este blog.
6. Proponemos que la investigación que se realice a partir de esta hipótesis sea colectiva, e integral, ya que abarca un campo demasiado amplio para un solo especialista.
Final
Como ve, señor Díaz-Montexano, yo no planto un pie y levanto un cerco de propiedad privada alrededor de esta idea, no reclamo para mí la idea de que la macroaldea de Marroquíes Bajos pudiera ser el referente real de la Atlántida platónica, sino que propongo una investigación colectiva (a la que por supuesto está usted también invitado), que en caso de no obtener respuesta iré realizando en la medida de mis posibilidades: este blog y más de mil páginas de artículos, datos y notas sobre el tema puede ser un buen punto de partida.
Un afectuoso saludo.
Luis Lucena Canales
El enigma desvelado
Mayo 22, 2007
Evidencias en la ciudad de Jaén de la Mesa de Salomón o Trono de Balkis, la reina de Saba.
Pasemos ahora a ver algunas de las evidencias descubiertas sobre la ciudad de Jaén.
Fragmento de Los Cuadernos de Jana
La primera evidencia
Había identificado en el paisaje de Jaén un zodiaco terrestre, incluso podía localizar cada uno de sus signos en sus accidentes geográficos. Había, además, a través del orden oculto del Tarot, identificado cada una de los arcanos-letras que le correspondían, con lo cual se abría la posibilidad de utilizarlos con fines terapéuticos o iniciáticos (tal y como se expondrá en el último capítulo), pero, siguiendo el rastro de mi intuición primera (que la Mesa de Salomón, construida a imagen del Trono de Balkis, la reina de Saba, estaba inscrita en el paisaje de Jaén) no contaba, sin embargo, con ninguna evidencia. Aquí se trataba de transportar el zodiaco terrestre (circular) a un cuadrado, cuya referencia sí había identificado ya sirviéndome de la figura del Pectoral del Nombre del Poder judío. En definitiva, se trataba de la cuadratura del círculo, operación geométrica que estaba en la base de la geometría sagrada y que representa la concreción de las medidas del cielo en la tierra.
La primera evidencia que se me reveló fue la existencia de la proporción áurea entre las distancias, en línea recta, que hay entre las torres de las iglesias de San Ildefonso, San Juan y La Magdalena. El sistema de medición de que disponía no era muy perfecto pero sí lo suficiente como para comprobar lo siguiente:
San Ildefonso <–> San Juan = 636 metros
San Juan <–> La Magdalena = 394 metros
636: 394 = 1,618320610687022900763358778626
Número de oro o proporción áurea:
http://es.wikipedia.org/wiki/N%C3%BAmero_%C3%A1ureo
Cuando lo descubrí toda una serie de asociaciones acudieron a mi mente. La primera fue la suposición de que quizá este alineamiento estaba marcando la línea que une la salida del sol en el solsticio de invierno y su puesta en el solsticio de verano. Recordé la leyenda del lagarto de la Malena o Magdalena
Enlaces: http://www.yayyan.com/yayyan/leyendas/lagarto.htm
http://usuarios.lycos.es/lacasadelarbol/4Lagarto.htm
¿Por qué en todas sus versiones el lagarto venía a “reventar” a San Ildefonso? La evidencia de una línea recta que unía dos de los lugares presentes en la leyenda y pasaba por San Juan, santo que se celebra precisamente en el solsticio de verano y es la translación del Jano romano, el dios de las puertas, podría querer decir algo. Volveremos sobre ello más adelante pues los dos Juanes de la tradición cristiana y Jano, el dios de las dos caras, tiene mucho que ver con Jaén, su nombre y sus invisibles moradores, los jinas. Comprobé si era posible que marcara la línea de los solsticios midiendo el ángulo que formaba con el eje norte-sur. El ángulo medía 55º, que bien podía ser el ángulo aproximado de la puesta del sol en el solsticio, tal y como comprobé en el plano del círculo de piedras de Calstlerigg que Paul Devereux incluye en su libro La memoria de la Tierra. Sería preciso, no obstante, comprobarlo en su momento y en el sitio. Pero todo cuadraba, tenía sentido: comprendí el significado último de la leyenda.
Recordemos que el lagarto viene a “reventar” a San Ildefonso atraído por los panes que le arroja el pastor, es decir, viene desde su cueva en la Magdalena, punto que señala la puesta del sol en el solsticio de verano y que representa el lugar por donde el sol entra en su Casa Nocturna, hasta San Ildefonso, punto que marca la salida del sol en el solsticio de invierno, lugar donde el sol en su ciclo anual muere y renace. Más adelante veremos el significado astronómico de los panes y del cordero, nos bastará por ahora con entender que el dragón o lagarto de los orígenes, representación del Caos primigenio, que habita en las raíces del Árbol Cósmico y protege los tesoros de la Cueva o Cava de la Sabiduría, identificada como la Casa Nocturna del Sol, es arrastrado fuera de su guarida, es decir, abandona el paro solar o solsticio y viene a morir en su lado opuesto, el solsticio de invierno.
Tenía su lógica y más si la relación entre las distancias era el número áureo, pues, eso significaba que el dios sol se manifestaba en la tierra (solsticio de verano: distancia entre San Juan y La Magdalena) por las medidas del cielo (solsticio de invierno: distancia entre San Juan y San Ildefonso), que es cuando precisamente reventaba. Exactamente, como en el mito de Marduk, quien con los despojos del monstruo Tiamat construyó el mundo, es decir, la ciudad.
Seguí midiendo sobre el plano y las distancias parecían indicar que no se trataba de una casualidad, pues, se repetía la relación del número de oro entre los rectángulos que iban formándose entre San Juan, La Magdalena y la antigua iglesia de San Miguel (hoy desaparecida) y su prolongación en la puerta de la muralla conocida con el nombre de El Aceituno; entre La Magdalena y la Puerta de Martos… Las medidas, en un plano a escala 1: 7.000 eran además significativas por pertenecer a la serie de Fibonacci. http://es.wikipedia.org/wiki/Sucesi%C3%B3n_de_Fibonacci
Si era cierta la suposición a que me llevaban los numerosos indicios y en este lugar existió un observatorio astronómico megalítico, en el cual tres monolitos rematados por tres esferas (recuérdese: las tres manzanas de oro del Jardín de las Hespérides) señalaban las posiciones del sol en su ocaso del solsticio de verano y las de la luna en sus posiciones extremas en el horizonte (“paro mayor y menor”, según la terminología que emplea Paul Devereux), debería haber alguna evidencia. Y ciertamente encontré algunas: la existencia de un convento llamado de Santa Trinidad, en la actual calle del mismo nombre, en las cercanías de La Magdalena, fue una. Como recuerdo, quizá, de aquel monumento prehistórico. La ubicación de los dos primeros monolitos estaba, pues, clara: uno, que señalaba el solsticio de verano, en La Magdalena; otro, la posición más septentrional de puesta de la luna, en San Miguel. Además la situación de este era coherente con su significado: El ángel alanceando al dragón del Caos, identificado con el norte, y también presente en el relieve de la puerta norte de la fachada de la Catedral, así como en la Puerta del Ángel, en el lado opuesto. Su significado estaba claro, el ángel o héroe solar al entrar en su Casa Nocturna mantiene una batalla con el monstruo del Caos en las raíces del Árbol cósmico.
Pero, dónde estaba el tercer monolito. El correspondiente vértice del rectángulo áureo señalaba el final de la empinada calle Peñuelas. Un promontorio que como su nombre indica estaba coronado por unas “peñas”, posiblemente, un menhir. Este punto no estaba ocupado por ningún monumento antiguo, aunque hubo cerca un convento llamado de la Concepción. Lo cual cuadra con su significado, ya que este monolito marcaba el punto de paro menor de la luna, momento en que el sol entra en la casa de la luna, su Casa Nocturna. Es decir, se encuentra con la esposa y madre y concibe al hijo.Teníamos, pues, localizados los tres monolitos que marcaban la puerta de entrada al Palacio Nocturno del sol, en la línea del Finis Terrae, hacia Santiago de Compostela.
Segunda evidencia
El número de oro está también presente en las medidas de la Catedral y estas guardan una relación proporcional con el conjunto de la ciudad antigua. La actual catedral renacentista se construyó sobre otra gótica, cuyas medidas eran ya las de la divina proporción. Según el Deán Mazas esta tenía 185 pies de longitud y 116 pies de ancho, que divididos entre sí nos da, con una diferencia de 0,02, el número de oro.No pretendo avasallar al lector con un maremoto de cifras. Estas se encuentran en cualquier plano levantado a escala y cualquiera puede con una simple división entre la parte mayor y la menor obtener el número áureo. Lo que nos interesa es describir el conjunto y ver qué lugar ocupa la Catedral en este.
La segunda evidencia vino al comprobar que al unirse en línea recta la Torre de las Campanas de la Catedral con la de San Ildefonso esta línea iba a coincidir exactamente con la Puerta del Ángel, por un lado, y por el otro, con la Puerta de Granada, pasando por la Merced. En este último caso me confundía el hecho de que no coincidiera con la torre de la Iglesia. Después supe que la construcción de esta iglesia era relativamente tardía (siglo XVIII) cuando el significado del antiguo santuario estaba ya debilitado, por lo que su construcción fue meramente funcional, no simbólica. Sea como fuere, de lo que no había duda era de la exactitud de los otros puntos.
Luego, comprobé que, en realidad, esta línea tenía que pasar por un extremo de la Catedral en lugar de por la Torre de las Campanas. Ahorro al lector, para no aburrirlo, muchos pasos intermedios en los cálculos y describo sólo los resultados finales. Existen además muchos más indicios y alguna que otra evidencia que paso por alto para no abrumar al lector, las cuales expondré en su momento. Ahora me interesa resaltar que el templo principal de la ciudad, su Catedral, ocupa el centro de todo el sistema. Esta está construida según las medidas de la proporción áurea que se transportan a la ciudad por medio de algunos hitos significativos. En su origen, piedras verticales que señalaban los acontecimientos astronómicos que regían la vida y la cosmovisión de quienes lo construyeron. Las sucesivas culturas que aquí se instalaron sustituyeron los menhires y santuarios asociados a ellos por iglesias y torres, pero perduró su significado, cambiando los antiguos dioses y símbolos por otros correspondientes de análogo significado. Este proceso, como se ha dicho, no es exclusivo del cristianismo, sino de toda civilización antigua. Lo que a nosotros no queda es un mosaico incompleto pero suficiente para ir desvelando el santuario antiguo.
Quedan aún muchas cosas por comprender de su profundo significado, por lo que será necesario que vayamos ordenadamente exponiendo cada una de las partes que explicarán en su momento los detalles.
Tenía así una nueva línea de referencia. Teniendo en cuenta que la distancia entre los lugares mencionados debía de ser la misma, estos puntos resultaron ser los siguientes: un punto de la calle Santuario en línea con la Puerta de Granada, La Merced, un punto del lado noroeste de la Catedral en línea con el altar mayor, la torre de San Ildefonso y el ángulo final del Convento de las Bernardas, prolongación de la Puerta del Ángel. Ahora se trataba de ver qué relación guardaba con la primera línea en el lado opuesto, cuyos puntos de referencia eran Puerta de Granada, Puerta de Martos, Puerta del Ángel y… un punto donde no existía ni había existido ningún monumento al menos por mí conocido: la confluencia entre la calle Virgen de la Cabeza y el Paseo de la Estación. Tracé las dos líneas paralelas sobre el plano y cerré el rectángulo resultante. Interiormente quedaban claramente definidos otros rectángulos definidos por los vértices de San Juan, San Miguel, La Magdalena y Peñuelas, Puerta de Martos, Puerta del Aceituno, de un lado y, de otro, por los mencionados más arriba. El resultado fue sorprendente: los rectángulos interiores así como el rectángulo total guardaban entre sus lados también la proporción áurea.
Íbamos teniendo, así, que el Jaén antiguo estaba contenido en una “mesa” rectangular cuya proporción entre sus lados era la proporción áurea y su división en sucesivos rectángulos guardaban también dicha proporción. Su forma real, la que estaba contenida por sus murallas, semejaba un dragón, con la cabeza en la Plaza de Santa María y la cola en la Magdalena, con un cuerno hacia la antigua Puerta de Noguera y unas alas delimitadas por el recinto amurallado de San Ildefonso. Tal y como se representa en el escudo del cabildo de la Catedral
http://www.diocesisjaen.org/03_CATEDRAL/01_Catedral_Notas.htm Se trataba del dragón o serpiente primordial enroscada en el Árbol Cósmico que atraviesa la ciudad.
Tercera evidencia
Hacía tiempo que sabía que el árbol cósmico que atraviesa la ciudad de Jaén tenía su copa en la parte alta del paisaje, por lo que el supuesto árbol serfirótico, del que habla Eslava Galán en El enigma de la Mesa de Salomón, no estaría en realidad en la dirección que él señala, sino al contrario. Tenía, además, un indicio que así lo indicaba. Se trata de la plaza de la Corona en el barrio de San Félix, un promontorio, unas antiguas eras, que no puede ser hoy identificado como tal pues el barranco de la Alcantarilla, que lo delimitaba, fue rellenado en los años 70 para la construcción de la carretera de Circunvalación.
Pero, lo que yo buscaba era el remate superior de la Mesa, construido a imagen del Trono de Balkis, que tendría como todo trono un respaldo. La Mesa no era pues totalmente rectangular ni cuadrada, sino que estaba compuesta por un rectángulo rematado en uno de sus lados por un triángulo, que representaba el lado superior celeste, la corona. En su vértice debían confluir, por tanto, todas las líneas de la Mesa. Lo dibujé sobre el plano y medí. Lo primero que resultaba de las medidas era la siguiente proporción: tomando como unidad la mitad de la medida resultante entre La Catedral y San Ildefonso que era la misma que entre la Catedral y La Merced y la misma que entre San Juan y San Miguel, ect. y, por lo tanto, el lado de los cuadrados en que podíamos dividir la Mesa, teníamos, exactamente, desde el vértice del triángulo en la corona a la base, 11 partes. De las cuales 3 correspondían al triángulo y 8 al cuadrado. Pero algo no cuadraba. Lo que yo buscaba era la inscripción en la ciudad del Pectoral del Nombre del Poder, la figura por la que había descubierto las relaciones entre los veintidós arcanos del Tarot, los signos del zodiaco y las letras del alfabeto sagrado y suponía esquema de la Mesa de Salomón. Además, seguían quedando hitos muy significativos en la ciudad y en su historia, como el Arco, antigua iglesia, de San Lorenzo, el Palacio del Condestable Iranzo, la iglesia de San Bartolomé, San Andrés, etc. que no estaban explicados según el actual trazado. Volví a las figuras geométricas y a los números. En ellos estaba escondido sin duda el secreto… y la respuesta. Tracé una paralela a las dos líneas extremas del cuadrado que pasaba por el Arco de San Lorenzo, y que recorría además uno de los extremos del Palacio del Condestable, del que hablaremos en su momento porque estuvo en el secreto, e iba a dar en el cerrillo de la ermita del Calvario. Y medí. Comprobé asombrado que efectivamente se trataba de la base del triángulo que coronaba el rectángulo de 12 cuadrados y cuyo vértice se encontraba en la Corona del barrio de San Félix. Además, la línea desde San Ildefonso hasta San Lorenzo marcaba el punto del equinoccio, ya que forma un ángulo de 90 grados con respecto a eje norte-sur. San Bartolomé, en el eje central que atraviesa el altar mayor de la Catedral une en línea recta San Ildefonso y Peñuelas. San Andrés y el barrio que lo rodea, el antiguo barrio judío con nombres de calles tan significativos como el de la Santa Cruz o del Rostro venían a ocupar el centro de la mesa. Hablaremos más delante de su significado último.
Ante mí apareció la Mesa completa dibujada sobre el plano de Jaén y un sin fin de asociaciones que explicaban nombres, imágenes, símbolos, mitos… Tenía situados, pues, cada uno de sus hitos, ahora era necesario ver si coincidían con el orden de las letras y arcanos por mí descubierto en el orden oculto del Tarot y sus correspondientes significados.
Cuarta evidencia y final
Acabaré este capítulo refiriéndome al significado que tiene la desviación de 23 grados de la planta de la Catedral con respecto al eje norte-sur. La cosa no estaba demasiado clara al principio de la investigación. Varias dudas surgían al respecto. Se trataba sin duda del eje principal de todo el sistema, del árbol cósmico que lo atraviesa, pero porqué no seguía el eje norte-sur, como era previsible según el significado dado a cada uno de los puntos cardinales en la ciencia antigua. Un día, después de los numerosos cálculos de líneas y ángulos, y la lectura de libros de astronomía, sin buscarlo, se desveló el misterio, su último significado simbólico, por algo que ya sabía pero no había tenido en cuenta: 23 son los grados de la eclíptica o banda zodiacal que marca el recorrido del sol por el firmamento. 55 son, como dijimos, los grados del ángulo de los solsticios con respecto al mismo eje. Esta cifra como se verá después es harto significativa en el I Ching y en el esquema numérico resultante del Modelo Originario de las Artes y Ciencias Antiguas representado en el orden oculto del Tarot. Todo lo cual me llevó a conocer el significado de la cenefa gótica del Obispo Suárez.
http://www.yayyan.com/yayyan/arte/monum-221-arte-02.htm
En definitiva, se trataba de una representación esquemática y cifrada del Árbol Cósmico que viniendo de Sierra Nevada-Granada, el lugar más alto y, por tanto, más cercano al cielo, el lugar por donde descendía el dios solar en su orto del solsticio de invierno a la tierra, atravesando la ciudad en dirección al Finis Terrae, a Santiago de Compostela, su Casa Nocturna, donde se encuentra con su esposa. De ahí que la iglesia de María Magdalena se halle en el otro extremo de la ciudad marcando el punto del ocaso del sol en el solsticio de verano.
Plano de la Mesa o Trono de Balkis
Los tres monolitos del santuario, sector de Leo, se correspondían con los tres aspectos de la Diosa Madre. El de la Virgen estaba situado en la calle Concepción Vieja, final de Peñuelas. El de la Esposa en la actual iglesia de la Magdalena. El de la viuda en la desaparecida iglesia de San Miguel. A partir de este último el terreno desciende bruscamente hacia el sector de Cáncer, relacionado con el valle profundo, el agua, donde se encontraba el poblado (hoy Marroquíes Bajos). Su figura coincide con Y del signo Leo, más I del signo Virgo, la pata de oca símbolo iniciático relacionado con el culto a la Diosa Madre. Lugar donde se encontraba el dios Sol, con la diosa Luna.
Se aclaraba también porqué la catedral de Jaén está bajo la advocación de la Virgen de la Asunción. Esta se encuentra representada en su puerta Este, mientras en su puerta Oeste está representada la Virgen de la Concepción, lo que significa que la Madre de Dios asciende al Cielo a través del Árbol Cósmico por oriente hacia la salida del sol en su solsticio de invierno (lugar más alto del paisaje y por lo tanto más cercano al cielo) y hace descender, concibe, al dios solar en el Oeste (lugar de la puesta del sol en el solsticio de verano). Lo cual se corresponde con los signos del sector del zodiaco terrestre donde se halla la ciudad de Jaén y su montaña sagrada (Virgo-Leo).
En la simbolización del paisaje Jabalcuz es el cuerpo del escorpión o en otras versiones dragón o lagarto primordial que habita en las raíces del Árbol Cósmico, el lugar donde se pone el sol, sus pinzas son el signo de Libra (según la antigua visión que relata George de Villefranche) son La Peña y la parte posterior del cerro de Santa Catalina
Ir a las evidencias: el modelo originario, respecto al orden de las letras, el zodiaco terrestre, los signos del zodiaco, simbolismo del paisaje sagrado, simbolismo del paisaje sagrado 2, el enigma desvelado.
Simbolismo del paisaje sagrado 2
Mayo 22, 2007
El Arkegrama tiene, así, dos vías de acceso por Oriente o salida del sol, el camino de la Guardia:
-La vía ascética, del ermitaño o sabio, que asciende hacia Puerto Alto -> Mágina con el fuego divino en la mano. Representa al sol que camina hacia el solsticio de invierno, la “insensata sabiduría” de Prometeo.
-La vía mundana, de Le Mat, el loco, camino que desciende hacia el río y lo cruza hacia la ciudad. El sol que camina hacia el solsticio de verano, la “insensata torpeza” humana, pues por su culpa Pandora liberó de la jarra regalada por Zeus todos los males (según cuenta Hesíodo en Trabajos y días). Pero quien dice todos los males dice todos los bienes, menos la esperanza.
Tenemos, por consiguiente:
Los diez:
Φ: Estrella, fuente, eje, emanación, sublimación, espiritualización.
Θ: fuego, montaña del rayo, dominio, acción, inteligencia, energía creadora.
Δ: aire, paso entre montañas, cielo, orden, estructuración, mente.
Γ: tierra, montaña madre, generación, materialización
K: agua, valle, emoción, sentimiento
X: Sol, atención, acción, movimiento, energía, vida.
P: sur, verano, calor, fruto maduro, cumbre de la montaña, ascensión, renovación.
Λ: este, primavera, árbol, flor, fruto verde, viento, transición, soledad.
Σ: oeste, otoño, recolección, ciudad, relaciones sociales
B: norte, invierno, frío, semilla, casa del hombre, hogar, recogimiento, conocimiento
Los doce (puede compararse su significado con los habitualmente atribuidos a los signos zodiacales):
M: la quebrada, el camino de la destrucción, análisis, separación. Se dirige fuera del sistema, al punto más alto cuya proyección es Sierra Nevada-Granada.
A: cumbre, el principio de la acción manifestación, la creación, punto de unión cielo-tierra.
O: lluvia, tormenta, trueno, el ciclo, la fecundación, lo oscuro y profundo, el deseo, el manantial y la cueva.
E: la ladera de la montaña, el puente o árbol, la santidad, unión del cielo y la tierraI: la montaña cercana, madre, materialización Y: el templo, la torre, el llano entre la montaña y el valle, el cielo en el hombre.H: el puerto, camino entre montañas, equilibrio mental, cambio de vertiente.
F: la encrucijada de caminos, la duda.
Π: el camino ascendente, la pasión, el impulso, la búsqueda de conocimiento, la soledad, espiritualización.
T: camino descendente, el instinto, la búsqueda de placer, el impulso material, materia prima.
N: el río en su punto más bajo, el vado, entre las dos orillas, imaginación, sentimientos cercanos, familiares.
Ω: el lago, el espejo de la luz, la luna, lo ancestral y profundo, el estanque o depósito de la memoria colectiva.
Ahora bien, qué significaba todo esto (ya he dicho que lo expuesto es sólo una porción de los datos obtenidos). He de confesar que no lo sé a ciencia cierta, aunque tenga mi teoría, que estoy dispuesto a considerar con otros. Es decir, que lo que propongo es una hipótesis que no me importaría ver negada si alguien demostrara lo contrario: mi única certeza se basa en las correspondencia expuestas, lo demás son dudas.
Veamos que dice la arqueología:En el tercer milenio antes de Cristo había en Andalucía dos grupos claramente diferenciados. Dice Narciso Zafra de la Torre, arqueólogo, en una conferencia fechada en 20-06-94


Ver todo el artículo
www.coajaen.org/Visitas%20Patrimonio/DOLMEN%20OTIÑAR.pdf
Entre los pastores de las montañas de Andalucía Oriental (Narciso Zafra se refiere a la Sierra Sur porque su conferencia se circunscribe a la provincia de Jaén) y los agricultores del valle, el punto medio entre la montaña y el valle es la actual ciudad de Jaén. Ya se expuso en la descripción del territorio en Claves del paisaje sagrado de Jaén-Granada. Pudo ser, por tanto, el santuario de Oringi un lugar de encuentro entre unos y otros.
Viniendo por la carretera de Úbeda hacia Jaén puede verse, al atardecer, que el lugar por donde se pone el sol es precisamente las montañas cercanas a Jaén (Jabalcuz, La Mella, Cerro de Santa Catalina) cuya silueta recuerda a una mujer tumbada (¿La Gran Madre?)
El territorio de los ganaderos eran las montañas que se hallan en la parte alta del Guadalquivir, Andalucía Oriental. Los agricultores ocupaban la parte baja del río, Andalucía Occidental. El lugar que para unos era “donde se pone el sol” para los otros era “por donde sale el sol”. Y esta era su frontera y su punto de encuentro. Se entiende entonces que lo llamaran Oringi (Aurgi para los romanos), “lugar donde se engendra el oro” o el sol y, también, la sabiduría, ya que en este centro se encontraba el observatorio astronómico megalítico, el santuario de la Diosa Madre. Lugar donde comerciaban y donde recibían los conocimientos impartidos por los sacerdotes astrónomos encargados de la medición del tiempo, del que dependían tanto unos como otros. Si además en las formas de sus accidentes geográficos podían proyectarse figuras, como se hacía con las constelaciones en el cielo, estas constituirían la base de su lenguaje simbólico, a través de las cuales expresaban por medio de metáforas los acontecimientos astronómicos observados.
Los hitos, menhires o columnas, señalaban los principales acontecimientos astronómicos del año solar y lunar (el Gran Año de 18-19 años solares) que regulaba sus vidas, sus rituales, sus relaciones sociales, etc. Si a estos hitos se le asignaba una divinidad tutelar también podía asignársele una letra, un sonido que daría lugar a su nombre. Estos sonidos y letras no eran elegidos al azar sino a una lógica fonética y gráfica que nos llevaría demasiado espacio exponer detalladamente pero que apuntaremos, no obstante.
Como dice el académico Vicente García de Diego en Diccionario de voces naturales “El hombre oyó vocales y consonantes semejantes a las suyas en las voces de los animales y de las cosas y vio fácil interpretar con su propio sistema de letras la vida de los seres animados que veía en su contorno”. El hombre aprendió a hablar imitando las voces de los animales (gruñidos, balidos, mugidos, ladridos…) y de los fenómenos naturales (los sonidos del río, del mar, de la piedra al caer, del golpe del bastón, del fuego del incendio y de la hoguera, del trueno y del rayo de la tormenta y de los vientos) y, por lo tanto, desde el principio sus sonidos articulados tenían un significado preciso, que más tarde se estructuraron en un sistema cerrado, completo, de significaciones arquetípicas, simbólicas relacionadas con los movimientos (ortos y ocasos en el horizonte) de los astros y de análoga manera dio forma a las letras que representaban esos sonidos en su relación con el paisaje que le rodeaba.
Nos referimos a una concepción del lenguaje, según la cual el estudio de la onomatopeya, ya sea esta natural (imitación de los sonidos naturales) o simbólica (” ‘una cierta adaptación de la fonalidad de la palabra creada a la idea que representa’ ” (Regnaud) o, en otros términos, una representación sonora de acciones o cosas insonoras”, según Vicente García de Diego), puede acercarnos al sustrato común y originario de la lengua y a partir de este a la lengua natural o adámica, al origen mismo de la lengua.
Seguimos huellas, señales, pistas. Las nuestras son sólo algunas de las posibles.
Resulta significativo lo que dice Bertil Malmberg en La lengua y el hombre:“En todas las lenguas existen, desde luego, capas de palabras que pertenecen a distintas necesidades primitivas de expresión, tales como las onomatopeyas y otras formaciones imitativas, frecuentemente de tipo infantil y construidas a base de los modelos de estructura fonológica más general y fundamental; una oclusiva no bien fijada, t o p, junto con una vocal generalmente abierta, es decir, la estructura silábica más sencilla posible repetida un número indefinido de veces. Que este tipo de palabras muestren una extensión tan grande en las lenguas del mundo no depende ni del parentesco ni de los préstamos de vocabulario, sino, pura y simplemente, de que se trata de estructuras sencillas que subyacen a todos los sistemas lingüísticos, y de que en los niveles primitivos de la comunicación humana, donde surgen los tipos en cuestión, se emplean exclusivamente estas pobres estructuras lingüísticas. Las coincidencias dependen sólo de esto y del carácter imitativo de dicho tipo de palabras. Mas no se trata, todavía, de signos completamente arbitrarios. El mam-mam-mam de un niño pequeño refiriéndose a la comida –y secundariamente a la madre- está en el límite entre los sonidos expresivos no estructurados y el signo lingüístico construido fonológicamente”… “Con una estructura silábica sencilla y conteniendo respectivamente p y m (a veces también t y n), aparecen en tantos lugares que debe suponerse que han surgido sin la colaboración de los caminos normales de préstamos lingüísticos y responden más bien a un nivel lingüístico muy amplio y primitivo.”Así tenemos que la sílaba ma en casi todas las lenguas remite a madre, sueño, comida, necesidades naturales… mamar: sonido labio-nasal: madre, comida, pecho y la pa- con un contenido señalativo general “se asocia a algo que el niño tiene frecuentemente delante y que reconoce, pero que no está relacionado con el acto de mamar”. Resulta curioso comprobar que estos sonidos se corresponden con el significado simbólico que tienen en el sistema de correspondencias simbólicas del Modelo Originario.
El sonido ma es uno de los primeros que aprende el niño, como el sonido ga (gutural, interior, profundo) referidos a madre, comida y M, como se dijo es agua o leche nutricia, relacionado con el arcano La muerte y, por lo tanto, con la madre que todo lo devora (uno de los aspecto, el más terrible, de la Gran Madre). El sonido pa (labial, exterior) representa el movimiento hacia fuera, el movimiento del sol que viene de su Casa Nocturna en el solsticio de verano (Norte) hacia su solsticio de invierno (Sur) donde se acerca a su fin celeste para renacer en la tierra y es el lugar por donde el sol sale (el Este). Por eso es coherente relacionarlo con el arcano El ermitaño, el que porta el farol o antorcha, el fuego sagrado robado por Prometeo a los dioses. Los sonidos en el Arkegrama están ordenados de manera que distingue entre lo profundo (tierra, agua) y lo elevado (aire, fuego), así como entre salida y puesta del sol, con sus significados simbólicos correspondientes.
Ir a las evidencias: el modelo originario, respecto al orden de las letras, el zodiaco terrestre, los signos del zodiaco, simbolismo del paisaje sagrado, simbolismo del paisaje sagrado 2, el enigma desvelado.
Simbolismo del paisaje sagrado
Mayo 22, 2007
Era necesario comprobar si este orden tenía que ver con el paisaje que nos servía de referente y… efectivamente el río corría de sur a norte, como un eje desde la Quebrada del dios doble Jano (Quiebrajano), en el extremo más alto, al lago de Ω, ω, W, Las Lagunillas donde se encontró el poblado calcolítico de Marroquíes Bajos, el extremo más profundo del paisaje.
M deriva de un signo egipcio que significa agua, así como el signo fenicio derivado de este, antecedente de las emes grecolatinas. Así, también en las lenguas semíticas “agua es mw en egipcio, mo en copto, maiim en hebreo y arameo, mu en asirio, ma’un en árabe”. Historia de las letras de Gregorio Salvador (de la Real Academia de la Lengua) y Juan. R. Lodares.
Omega, Ω, se ha asociado con el fin (el alfa y omega: el principio y el fin) pero por el Arkegrama sabemos que no se refiere al principio y fin del alfabeto sino al del paisaje del santuario antiguo de Oringi, origen del alfabeto. Sus mismas formas reflejan el paisaje: M es una quebrada entre montañas, así como Ω, ω es un lago.
Además este eje, el eje cósmico o axis mundi, contiene la sílaba sagrada de los hindúes (OM), y la fusión de ambas forman el anagrama de las barbas del Santo Rostro.

Símbolo relacionado con la Diosa Madre.
X es el punto central donde confluyen todos los ejes y Φ, φ, quizá… esquema de la ciudad de la Atlántida, esquema del poblado de Marroquíes Bajos tal y como expusimos en la entrevista. (enlace).
Δ es la montaña de Mágina; Γ, la escuadra que dibuja y construye el observatorio astronómico; Σ, es representación de ese mismo observatorio, es decir, del mundo o totalidad manifestada. Este último proviene según Gregorio Salvador y Juan. R. Lodares (op. cit) de un ideograma egipcio que representa “un lago del que salen juncos y lotos”:

¿Un lago? ¿Juncos y lotos o menhires, es decir, columnas alfabéticas? “En el alfabeto griego de la isla Eubea la sigma se trazaba con tres líneas, ya de forma recta, ya redondeada” (op. cit.) ¿Los tres menhires del observatorio astronómico megalítico que señalaban las posiciones de la puesta de sol en su solsticio de verano y las posiciones extremas de la luna? ¿Las tres manzanas de oro del Jardín de las Hespérides que roba Hércules en uno de sus trabajos? En cualquier caso, el tres habitualmente asociado a la Diosa Madre. Ya veremos con más detalle más adelante, cuando expongamos los indicios y algunas evidencias del santuario antiguo en la ciudad Jaén, el porqué del tres en relación con la Diosa.
Estos son sólo algunos detalles de los muchos relacionados con la forma de las letras griegas y el paisaje sagrado.Pasamos ahora a dibujar sobre un plano de la comarca de Jaén el zodiaco y sus lugares significativos.
Lo nos da el siguiente diagrama invertido con respecto al anterior:
Con respecto al significado de los arcanos según la posición he aquí algunos de sus significativos indicios:
(Estamos a la espera de poder ofrecer un reportaje fotográfico completo sobre el entorno de la ciudad de Jaén que hoy por hoy no existe en Internet.)Para ver algunas rutas por estos parajes:
http://usuarios.lycos.es/quebrantahuetor/
http://www.cpoyato.com/Sierradejaen/sierrasur/index.htm
Utilizaremos instantáneas del programa Google Earth por el momento, ya que este nos permite situarnos en cualquier punto y a cualquier altura que precisemos.
Y es La torre Dios, es decir, el templo, el santuario antiguo, la mezquita musulmana, la catedral cristiana y está donde le corresponde en el paisaje (Leo) y tiene en cierta iglesia de Jaén (San Juan=Jano) una inscripción en la campana de su única torre que hace referencia a su signo: “he aquí la cruz del Señor. Huid enemigos. Venció el león de la Tribu de Judá y de la raíz de David”. http://www.yayyan.com/Yayyan/Arte/monum-24-arte-04.htm
I es la rueda de Fortuna, es decir, la montaña sagrada de Virgo y está en el signo que le corresponde. 
E es el Papa, lo que vale decir el Pontífice, el puente que une tierra y cielo, el Árbol cósmico de tres niveles ya presente en la cosmovisión chamánica. La forma de su letra y de su signo del zodiaco (Libra) está inscrita en el paisaje.


O es Jabalcuz, lugar por donde vienen las nubes, se inicia la lluvia, como indica la rueda de Fu-Shi (ver correspondencias con los trigramas del I Ching), y como saben los lugareños y expresan por el siguiente refrán jiennense: “cuando Jabalcuz tiene montera, llueve, quiera Dios o no quiera”. Lugar, por tanto, donde las energías celestes descienden a la tierra, al mundo.
A es la Pandera, el compás divino que dibuja en O el círculo de la creación. El comienzo y fin de los ciclos naturales de la reproducción y de la vida. Sagitario el que dispara al cielo. El centauro Pan, por lo que Pandera viene a ser el altar o ara de Pan, que significa “todo” en griego. Y que curiosamente tiene una peña llamada del Altar.
http://usuarios.lycos.es/quebrantahuetor/ficheros/sur/vespana02.htm
Su arcano El Mago tiene en su figura la forma de una A y su número Uno indica principio, creación, como corresponde al lugar más alto del contorno, donde están situadas las fuentes del río de raíces argénteas.
H es el llano entre montañas que conduce a Puerto Alto, que conduce al cielo, pasillo entre Sierra de Grajales y cerro de San Cristóbal y cruzado por el río Guadabullón que remata en Pico Mágina. Acuario o el aguador que sostiene la pértiga como el arcano correspondiente que sostiene la balanza de La Justicia.
F, digamma, V, es San Cristóbal, el Hércules cristiano en la encrucijada como indica la figura de su arcano El enamorado (Dante frente al conocimiento mundano de Virgilio y el divino de Beatriz).
Π, pi, es el camino que asciende, la puerta, el ermitaño que como Prometeo (el pensamiento previsor) porta la antorcha de la sabiduría robada a los dioses. El ermitaño. El impulso de Aries.
T es el Toro o Epimeteo (el pensamiento del pasado), el camino que desciende al submundo (su dirección de marcha es opuesta al ermitaño), el hermano de Prometeo que propicia que Pandora (o Pandera) abra la caja de los males humanos, o la Creación que se refleja en N.

N, num, las aguas primordiales donde se produce el reflejo de A que da origen al mundo. Lugar más bajo del paisaje por donde discurre el río de Jaén y se encuentra con el Guadabullón que viene de Mágina. A donde se dirige el Loco. De aquí que el Tarot recomiende TEMPLANZA. René Guenon en Símbolos fundamentales de la Ciencia Sagrada citado tiene un artículo totalmente clarificador sobre esta letra.
M y Ω, ya se ha dicho, ocupan los dos extremos del eje sur-norte y así como omega ocupa el lugar del lago, el lugar más bajo y profundo asimilado a Poseidon, dios del mar y rey de la Atlántida, my es el barranco por donde discurre el río Quiebrajano cuando se abre al valle junto al Puente de la Sierra, y representa la puerta estrecha que conduce al otro lado, a la otra vida, por eso sobre él se halla situado el arcano El Juicio Final (número 20, letra P, rho) que significa renovación, renacimiento, el Paraíso en la línea que une Jaén con Granada, en el camino del sol (X).
Por otro lado, el lugar de M en el paisaje (Capricornio) quizá explique el que la patrona de Granada sea la Virgen de las Angustias con el Cristo muerto en sus rodillas en forma de M.
Lo que explica el significado del chrismon o anagrama de Cristo en su relación con el sol y la resurrección

Sigue en
Las evidencias: simbolismo del paisaje sagrado 2.
Ir a las evidencias: el modelo originario, respecto al orden de las letras, el zodiaco terrestre, los signos del zodiaco, simbolismo del paisaje sagrado, simbolismo del paisaje sagrado 2, el enigma desvelado.
Los signos del zodiaco
Mayo 21, 2007
Habitualmente los que escriben sobre el Tarot asignan los signos del zodiaco a los arcanos o bien atendiendo a similitudes entre unos y otros o haciendo una asignación correlativa. Tanto en un caso como en otro no hacen sino optar por una solución arbitraria, soslayan el problema al no tener ni idea de como hallar la solución.
El problema del Tarot es que nos encontramos con unas imágenes muy sugerentes pero sin texto. Imágenes asociadas a números que pueden interpretarse de infinitas maneras. El primer libro que menciona al Tarot como libro de sabiduría data del siglo XVIII (El mundo primitivo (1782) de Court de Gebelein, 1719-1784) y en 1854 Eliphas Lévi escribe Dogma y Ritual de la alta magia primer libro enteramente dedicado a la filosofía del Tarot. A partir de entonces se han escritos muchos otros difiriendo todos en sus ideas generales, análisis y atribución de significados de los arcanos. Nosotros, al relacionarlo con las letras del alfabeto sagrado y con los accidentes geográficos del paisaje sagrado de Oringi, los signos del zodiaco, el árbol sefirótico de la Cábala y el I Ching, hacemos posible el conocimiento del Tarot por estas ciencias antiguas de probada tradición. Los significados de los arcanos se derivan fácilmente de las relaciones establecidas, por lo que el libro sobre el Tarot tendrá como fundamento la ciencia de las letras, de los números y de los símbolos según la tradición sagrada y no según el capricho de los que han escrito sobre él siguiendo los dictados de sus creencias e ideologías. O mejor dicho, no hará falta escribir ningún libro sobre el Tarot, pues teniendo las correspondencias exactas con estas artes y ciencias antiguas aprenderemos sobre el Tarot en los libros de Cábala, Alquimia, Astrología…
Pero, las correspondencias con los signos estaban sin establecer. Yo contaba, sin embargo, con una intuición o revelación primaria que debería comprobar después paso a paso. Esta intuición vino a mí durante una noche en vela hace unos veinte años y se plasmó a través del Pectoral judío del Nombre del Poder. La pista me la dio una tabla del libro Astrología esotérica recobrada de Georges de Villefranche. E inspirado por la inscripción que, según cuenta Eslava Galán en el Enigma de la Mesa de Salomón, hubo en la Casa de las Almenas de Jaén del médico hebreo Hasday ben Chaprut y que guardaba relación con el mencionado pectoral, establecí aquella noche la relación de los arcanos del Tarot y las letras griegas con los doce signos del zodiaco, las cuatro energías o estaciones del año, los cuatro puntos cardinales y los dos extremos del eje cósmico de la siguiente manera:
|
Signos del zodiaco |
Arcanos mayores del Tarot
© Luis Lucena Canales |
Letra |
| Aries | VIIII L’HERMITE El ermitaño | Π |
| Tauro | LE MAT El loco | T |
| Géminis | XIIII TEMPÉRANCE La templanza | N |
| Cáncer | XVIII LA LUNE La luna | Ω |
| Leo | XVI LE MAISON DIEV La casa (de) Dios | Y |
| Virgo | I – XLA ROUE DE FORTUNE La casa de (la) Fortuna | I |
| Libra | V LE PAPE El papa o el sacerdote | E |
| Escorpio | XV LE DIABLE El diablo | O |
| Sagitario | I LE BATELEUR El mago | A |
| Capricornio | XIII (sin nombre) La muerte | M |
| Acuario | VIII LA JUSTICE La justicia | H |
| Piscis | VI L’AMOVREVX Los enamorados o El enamorado | F |
| Energías | ||
| El padre – aire | IIII L’EMPEREUR El emperador | Δ |
| La madre – tierra | III L’IMPÉRATRICE La emperatriz | Γ |
| El hijo – fuego | VII LE CHARIOT El carro | Θ |
| La hija – agua | XI LA FORCE La fuerza | K |
| Direcciones | ||
| Este-primavera | XII LE PENDU El ahorcado o El colgado | Λ |
| Oeste-otoño | XXI LE MONDE El mundo | Σ |
| Sur-verano | XX LE JUGEMENT El juicio (final) | P |
| Norte-invierno | IILA PAPESSE La papisa o La sacerdotisa | B |
| Eje | ||
| Sur-fuego-cenit | XVIIII LE SOLEIL El sol | X |
| Norte-agua-nadir | XVII L’ETOILE La estrella | Φ |
En este esquema había una serie de coincidencias significativas, tales como:
El nivel inferior contenía la palabra ΠΩNT (PONT), que en griego significa mar.
El nivel medio contenía la palabra YOEI, que sonaba a Yové, otro nombre de Júpiter, o Javé nombre de Dios en Hebreo.
El superior contenía la palabra AFHM (AVEM), que sonaba a Aum hindú o sea Om o el avem cristiano.
Las columnas decían:
Columna del fuego: ΠYPAΘ (PIRAZ), que sonaba fuerte y chisporroteaba como el fuego, como Pir (fuego en griego), o pira.
Columna del aire: ΔΛNEH (DLNEH), que sonaba ululante y suave como el viento, como El, Elohim.
Columna del agua: KΩBOV (KWBOV) que sonaba como el chapoteo y el susurro del agua y se cerraba sobre sí mismo como el huevo, como Cava o cueva.
Columna de tierra: ΓMIΣT (GMIST), que sonaba como a golpe del cayado divino en tierra, a generación y a mistérico (los antiguos misterios en honor de la Diosa Madre).
Las letras de los cuadrantes daban los siguientes sonidos (a modo de ejemplo):
ΔHF (DEU) =Deus.
ΓIY (GY)=Gaia.
ΘOA (ZOA) =Zeus.
KN = Okeanos; ΩNT ont (desinencia de PONT, mar y FONT, fuente).
Como se verá cada nombre tiene relación con el significado de su cuadrante.
Ir a las evidencias: el modelo originario, respecto al orden de las letras, el zodiaco terrestre, los signos del zodiaco, simbolismo del paisaje sagrado, simbolismo del paisaje sagrado 2, el enigma desvelado.
El zodiaco terrestre
Mayo 21, 2007
Sobre astrología:
http://cura.free.fr/cura-esp.html
Veamos ahora las posiciones de las letras del alfabeto sagrado griego en el paisaje relacionándolas con el zodiaco terrestre de Oringi, entendiendo que esta es en principio una hipótesis de trabajo sugerida por la disposición de los accidentes geográficos en el territorio estudiado (entorno de Jáen).
La manera en que llegué, en el proceso de la investigación, a establecer las siguientes correspondencias fue un ejercicio tanto de intuición como de razón, tal y como explico en la entrevista de José H. Cero (enlace).
Disponía del alfabeto griego ordenado según el hebreo, lo que me permitía conocer su relación con los arcanos del Tarot, ahora bien ¿cuál era la relación con los signos zodiacales?
Los jinas (la intuición) operaron a mi favor haciéndome sospechar que el paisaje de Jaén contenía un zodiaco terrestre como afirma G. de Villefranche de otras ciudades sagradas y oraculares, como Delfos.
Comenzaron a aparecer indicios y evidencias tal y como cuento en Los Cuadernos de Jana, si bien nosotros no podemos ahora entretenernos en estos pormenores, así que iremos directamente al grano. Lo que parece claro es que el Tarot reproduce un paisaje simbólico, en el que podemos reconocer el paisaje del entorno de Jaén.
Describamos el entorno natural de la ciudad y su relación con los arcanos del Tarot, las letras del alfabeto sagrado griego y los signos del zodiaco. Empecemos describiendo los ejes y sectores en que se encuadra el zodiaco y que representan el eje vertical, los cuatro elementos y las cuatro energías relacionadas con los cuatro puntos cardinales. Para una comprensión de las divisiones de los diagramas de sabiduría helénicos, hindúes y tibetanos véase el libro ya citado de Ignacio Gómez de Liaño.
Aconsejo a los neófitos familiarizarse con las figuras de los arcanos del Tarot en los siguientes enlaces
http://www.camoin.com/es/index.asp
http://es.wikipedia.org/wiki/Tarot_de_Marsella
El eje norte-sur
| Arcano | Letra | Significado |
| XVIIII, El sol | X, χ, ji, sonido en castellano J | Sur, el sol, el día, la luz, energía de manifestación, de realización, percepción-acción |
| XVII, La estrella | Φ, φ, phi, sonido en castellano F | Norte, la estrella polar, la fuente primordial, el eje cósmico, la noche, la oscuridad, energía de emanación
©Luis Lucena Canales |
Son el yin y el yang de los chinos, los dos momentos de la respiración cósmica (la respiración de Brahma para los hindúes), pues representan los sonidos primarios reales que hacemos al respirar. Numerosas onomatopeyas de todas las lenguas así lo indican (véase el Diccionario de voces naturales del académico Vicente García de Diego.) Son la emanación-manifestación, implosión-explosión, las fuerzas centrípetas y centrífugas primordiales que dan lugar al universo.
Primer cuaternario
Representados en el paisaje por los cuatro puntos correspondientes a las salidas y puestas del sol en los solsticios. Lo que da lugar a cuatro sectores o cuadrantes relacionados con los cuatro palos del Tarot, los cuatro elementos (fuego, aire, agua, tierra).
| Orientación | Número y arcano | Letra | Arquetipo, elemento y palo | Paisaje sagrado de Oringi |
| Sudeste, salida del sol en el solsticio de Invierno | 4. El emperador | Δ, delta | El padre primordial. Aire, bastos | Mágina, Los Millares Almería |
| Noroeste, puesta del sol en el solsticio de Verano | 3. La emperatriz | Γ, gamma | La madre primordial. Tierra, oros | La ciudad de Jaén y su montaña cósmica, Cerro de Santa Catalina |
| Sudoeste, puesta del sol en el solsticio de Invierno | 7, El carro | Θ, zeta | El hijo. Fuego, espadas | Cerro de Jabalcuz |
| Noreste
©Luis Lucena Canales |
11, La fuerza | Κ, cappa | La hija. Agua, copas | Confluencia del río de Jaén con el Guadalbullón, Cerro Molina |
Comprender porqué es así y no de otra manera resultará del estudio de las correspondencias simbólicas de las culturas antiguas, de los nombres de dioses y héroes antiguos… para lo cual no tenemos tiempo en una aproximación como esta. Señalemos solamente las correspondencias siguientes: Algunos nombres de dioses y principios relacionados con estos sonidos a modo de ejemplo:
Δ, delta: δαίμων, dios, Deus (occiosus), Dyēus, dios indoeuropeo del día
Θ, zeta, θεϊον, el azufre alquímico, el rayo, el fuego, Zeus, dios activo, Zagreo
Γ, gamma: γα, γη, tierra, Gaia, Gea, Diosa madre, la Tierra
Κ, cappa: Κόρη, la joven, la virgen, Proserpina, relacionada con la Shekinat hebrea, el Ka egipcio, el K’i chino, Kali hindú, Balkis, la reina de Saba., el vaso o recipiente (kύαθoς, kύλιξ, kρατηρ, kαρχήσιον, etc.)
Así hay sonidos luminosos y oscuros tal y como puede observarse en las onomatopeyas (Op. cit. De Diego de Vicente).
Su diagrama es:

Segundo cuaternario
| Orientación | Número y arcano | letra | Arquetipo, significado | Paisaje sagrado de Oringi |
| Este | 12, el colgado | Λ, lambda | Introspección. Iniciación. Aire | La entrada, camino de la Guardia |
| Oeste | 21, El mundo | Σ, sigma | El mundo.Tierra | La ciudad |
| Sur | 20, El juicio final | Ρ, rho | Renovación,Iluminación.Fuego | La sierra, las montañas |
| Norte | Β, beta | El alma del mundo. Agua | El valle, el río
©Luis Lucena Canales |
Su diagrama es:

Algunos nombres de dioses relacionados con estos sonidos a modo de ejemplo:
Λ: El, Elohim, Alá
Σ: Isis, diosa de la tierra en Egipto
Ρ: Ra, dios Sol en Egipto, Ares, dios griego de la guerra, Tyr germano
Β: Bubastis, diosa egipcia de la luna. Ba’al y Belit, dioses asirios, Balkis, la reina de Saba.
Algunas de las correspondencias numéricas significativas de las muchas que se dan en el Arkegrama
En este cuaternario resultan especialmente significativas las siguientes relaciones numéricas: Eje vertical: sur-norte: 20+2=22Eje horizontal: 12+21=33Cuya suma es 55, el número que en el I Ching se asigna a la totalidad: “La suma total de los números del Cielo y la Tierra da 55.” (Ta Chuan, Gran tratado, de I Ching, el libro de las mutaciones de Richard Wilhelm)22+1 es el ángulo de desviación de la eclíptica y el ángulo de las torres de la Catedral de Jaén con relación al eje norte-sur.
Los dos cuaternarios y su relación con los trigramas del I Ching
El Árbol de la Cábala, de diez sefirots, está formado por los ocho de los dos cuaternarios más los dos del eje.
Los doce signos tal y como los conocemos hoy en día fueron enumerados por el astrónomo griego Claudio Ptolomeo en el siglo II, basándose en el sistema astrológico sumerio.Puede observarse cierta semejanza entre la grafía de los signos zodiacales y sus correspondientes letras griegas con desfase de un signo, lo que quizá se deba al reajuste que debió sufrir el zodiaco por el cambio de signo del ascendente(de Tauro a Aries) debido a la precesión de los equinoccios..No deja de ser curioso que el zodiaco más antiguo, la primera representación de los doce signos de acuerdo con el antropólogo Leo Frobenius, que se conoce esté representado por medio de letras y alguno de los actuales signos en el río Susfana (Atlas). Según Demetrio Santos: “los símbolos que se nos muestran despiertan dudas, por su parecido con el alfabeto líbico, y con otros signos zodiacales históricos tardíos, que lo hacen sospechar cristiano. Ciertamente las figuras rupestres adjuntas pueden provenir de -10.000, pero es difícil asegurar que todas sean coetáneas”. http://cura.free.fr/xxx/27santos.html
Pero a mí me parece más lógico inferir que lo que esto significa es que en su origen los signos del zodiaco eran representados por letras.
Ir a las evidencias: el modelo originario, respecto al orden de las letras, el zodiaco terrestre, los signos del zodiaco, simbolismo del paisaje sagrado, simbolismo del paisaje sagrado 2, el enigma desvelado.
Respecto al orden de las letras
Mayo 21, 2007
Partiendo de la tabla trascrita en la entrada sistemas de correspondencias
| Número árabe y romano (Tarot) | Letra griega | Letra hebrea |
| 1, I | Α, alfa | א, aleph |
| 2, II | Β, beta | ב, beth |
| 3, III | Γ, gamma | ג, gimel |
| 4, IIII | Δ, delta | ד, daleth |
| 5, V | Ε, epsilón | ה, heh |
| 6, VI | F, digamma | ו, vau |
| 7, VII | Η, eta | ז, zain |
| 8, VIII | Θ, zeta | ח, cheth |
| 9, VIIII | Ι, iota | ט, teth |
| 10, X | Κ, cappa | י, yod |
| 11, XI | Λ, lambda | כ, caph |
| 12, XII | Μ, my | ל, lamed |
| 13, XIII | Ν, ny | מ, men |
| 14, XIIII | O, omicrón | נ, nun |
| 15, XV | Π, pi | ס, samech |
| 16, XVI | Ρ, rho | ץ, ayin |
| 17, XVII | Σ, sigma | פ, peh |
| 18, XVIII | Τ, tau | צ, tzaddi |
| 19, XVIIII | Υ, ypsilón | ק, qoph |
| 20, XX | Φ, fi | ר, resh |
| 21, XXI | Χ, ji | ש, shin |
| 22 | Ω, omega | ת, tau |
Observamos la no correspondencia en el orden de los dos alfabetos a partir de 6, digamma. Si prestamos atención veremos que a partir de 9, iota, y hasta 13, ny, se produce un desfase del griego con respecto al hebreo pero que el orden es el mismo en:
Iota-yod
Cappa-caph
Lamda-lamed
My-men
Ny-num
Falta por tanto una letra en el orden griego y eta y zeta están cambiadas de lugar pues zeta es claramente zain y eta puede ser la cheth hebrea. Tenemos por lo tanto:
| Número árabe y romano (Tarot) | Letra griega | Letra hebrea |
| 1, I | Α, alfa | א, aleph |
| 2, II | Β, beta | ב, beth |
| 3, III | Γ, gamma | ג, gimel |
| 4, IIII | Δ, delta | ד, daleth |
| 5, V | Ε, epsilón | ה, heh |
| 6, VI | F, digamma | ו, vau |
| 7, VII | Θ, zeta | ז, zain |
| 8, VIII | Η, eta | ח, cheth |
| 9, VIIII | ט, teth | |
| 10, X | Ι, iota | י, yod |
| 11, XI | Κ, cappa | כ, caph |
| 12, XII | Λ, lambda | ל, lamed |
| 13, XIII | Μ, my | מ, men |
| 14, XIIII | Ν, ny | נ, nun |
| 15, XV | O, omicrón | ס, samech |
| 16, XVI | ץ, ayin | |
| 17, XVII | פ, peh | |
| 18, XVIII | צ, tzaddi | |
| 19, XVIIII | ק, qoph | |
| 20, XX | ר, resh | |
| 21, XXI | ש, shin | |
| 22 | ת, tau |
Vamos ahora a fijarnos en el parecido (tendiendo en cuenta sonido y grafía) entre letras griegas y hebreas para ir llenando los huecos vacíos:
| Letra griega | Puede ser | Letra hebrea |
| Υ, ypsilón | ץ, ayin | |
| Ρ, rho | ר, resh | |
| Σ, sigma | ש, shin | |
| Τ, tau | ת, tau |
Y añadimos en el cuadro general estas letras
| Número árabe y romano (Tarot) | Letra griega | Letra hebrea |
| 1, I | Α, alfa | א, aleph |
| 2, II | Β, beta | ב, beth |
| 3, III | Γ, gamma | ג, gimel |
| 4, IIII | Δ, delta | ד, daleth |
| 5, V | Ε, epsilón | ה, heh |
| 6, VI | F, digamma | ו, vau |
| 7, VII | Θ, zeta | ז, zain |
| 8, VIII | Η, eta | ח, cheth |
| 9, VIIII | ט, teth | |
| 10, X | Ι, iota | י, yod |
| 11, XI | Κ, cappa | כ, caph |
| 12, XII | Λ, lambda | ל, lamed |
| 13, XIII | Μ, my | מ, men |
| 14, XIIII | Ν, ny | נ, nun |
| 15, XV | O, omicrón | ס, samech |
| 16, XVI | Υ, ypsilón | ץ, ayin |
| 17, XVII | פ, peh | |
| 18, XVIII | צ, tzaddi | |
| 19, XVIIII | ק, qoph | |
| 20, XX | Ρ, rho | ר, resh |
| 21, XXI | Σ, sigma | ש, shin |
| 22 | Τ, tau | ת, tau |
Las cuatro que quedan fueron la que más quebraderos de cabeza me dieron. Pero, como siempre ocurre, cuando utilizamos la observación atenta y el sentido común obtenemos resultados seguros. Intentemos relacionar las letras griegas que nos faltan por situar según su afinidad simbólica con los arcanos.
| Arcano | Letra griega |
| 17, La estrella | Φ, fi |
| 18, La luna | Ω, omega |
| 19, El sol | Χ, ji |
| 9, El ermitaño | Π, pi |
El motivo de haber elegido estas correspondencias y no otras está claro, creo, en las tres primeras, la última Π, pi se impuso por eliminación de las otras.
La luna debía ser Ω, omega, ya que el sonido de esta letra remite a lo profundo y acuático, al significado simbólico de Luna y al estanque representado en el correspondiente arcano. La misma forma de la letra nos parece esquematización de un lago. Su sonido profundo así lo sugiere.
La estrella debía de ser Φ, fi. De alguna manera su correspondiente hebreo פ, peh, guarda semejanza en grafía y sonido. Su sonido suave nos remite a la oscuridad, al murmullo de las fuentes en la noche.
Χ, ji nos indica un cruce de líneas y por tanto un centro y quizá sea variante de la svástica relacionada con el sol y su movimiento. Su mismo sonido luminoso, fuerte y alegre así lo sugiere.
Nos quedaba pues la Π, pi para el puesto noveno vacante desde el principio. Y tengo que confesar que no comprendí su verdadero significado hasta que descubrí la relación entre sonidos y signos del zodiaco terrestre, es decir, las posiciones de las letras en el paisaje sagrado y que guarda relación con el impulso hacia fuera, hacia arriba, con la fortaleza y exterioridad del padre con respecto al hijo, cuyo sonido pa-pa es indicativo en casi todas las lenguas de lo externo, del padre.
Dice Bertil Malmberg en La lengua y el hombre que la pa- con un contenido señalativo general “se asocia a algo que el niño tiene frecuentemente delante y que reconoce, pero que no está relacionado con el acto de mamar”. Lo veremos con más detalle más adelante (en Simbolismo del paisaje sagrado) cuando hablemos de las onomatopeyas y el lenguaje.
Con lo cual tenemos el cuadro completo
|
©Luis Lucena Canales Número árabe y romano (Tarot) |
Letra hebrea | Letra griegaMayúscula y minúscula | Sonido en castellano |
| 1, I | א, aleph | Α, α, alfa | A |
| 2, II | ב, beth | Β, β, beta | B |
| 3, III | ג, gimel | Γ, γ, gamma | Ga, gue, gui, go, gu |
| 4, IIII | ד, daleth | Δ, δ, delta | D |
| 5, V | ה, heh | Ε, ε, | E cerrada |
| 6, VI | ו, vau | F, (V) digamma | U abierta, larga o aspirada |
| 7, VII | ז, zain | Θ, zeta | Z |
| 8, VIII | ח, cheth | Η, η, eta | E abierta o aspirada |
| 9, VIIII | ט, teth | Π, π, pi | P |
| 10, X | י, yod | Ι, ι, iota | I |
| 11, XI | כ, caph | Κ, κ, cappa | K |
| 12, XII | ל, lamed | Λ, λ, lambda | L |
| 13, XIII | מ, men | Μ, μ, my | M |
| 14, XIIII | נ, nun | Ν, ν, ny | N |
| 15, XV | ס, samech | O, ο, ómicron | O cerrada |
| 16, XVI | ץ, ayin | Υ, υ, ypsilón | U cerrada, IU |
| 17, XVII | פ, peh | Φ, φ, fi | F |
| 18, XVIII | צ, tzaddi | Ω, ω, omega | O abierta o larga |
| 19, XVIIII | ק, qoph | Χ, χ, ji | J |
| 20, XX | ר, resh | Ρ, ρ, rho | R |
| 21, XXI | ש, shin | Σ, ς, σ, sigma | S |
| 22 | ת, tau | Τ, τ, tau | T |
Esta tabla fue para mí desde el principio un instrumento para la investigación, una hipótesis que necesitaba pasar todas las pruebas. Hoy por hoy resultaría una arbitrariedad más si no fuera porque, cuando lo comparamos con el significado de los signos del zodiaco, arcanos del Tarot (y su correspondientes letras-sonidos, números y símbolos) y accidentes geográficos del paisaje sagrado comienzan a mostrarse ciertas “casualidades significativas” que dan sentido a cada uno de los arcanos y al conjunto, así como a la relación entre ellos. No podré exponerlos todas, aunque sí algunas.
Otro hecho interesante es que este orden permite una relación entre letras griegas y hebreas más acorde con su sonido y significado simbólico, que no suele ser lo común en este tipo de estudios http://www.proel.org/alfabetos/gantiguo.html
donde las relaciones se establecen en base a la ordenación clásica del alfabeto.
Para ir conociendo Jaén
http://www.youtube.com/watch?v=qDYuS5sdhDA
Ir a las evidencias: el modelo originario, respecto al orden de las letras, el zodiaco terrestre, los signos del zodiaco, simbolismo del paisaje sagrado, simbolismo del paisaje sagrado 2, el enigma desvelado.
El Modelo Originario
Mayo 21, 2007
En otros lugares de este blog he hablado de los numerosos indicios que señalan a Andalucía como escenario original de los grandes mitos antiguos y que Andalucía podría ser el lugar de origen de la civilización mediterránea, o lo que es lo mismo, de la civilización occidental. Numerosas leyendas, indicios que se suman y cada vez más evidencias salen a la luz confirmando las hipótesis de autoridades como Ortega y Gasset o Paredes Grosso.
Los resultados de mis investigaciones revelan la relación entre el Tarot, traído por los gitanos a Europa en el siglo XV, con el paisaje de Jaén, lo cual no sería posible si antes no se hubiera producido un viaje inverso: no digo, evidentemente, del Tarot tal y como hoy lo conocemos sino de su cosmovisión implícita. No entro aquí en la polémica sobre el origen del Tarot. La investigación de Michael Dummett, según la cual fue inventando en el norte de Italia en el siglo XV, que es la tesis más plausible hoy por hoy se refiere al Tarot que ha llegado hasta nosotros. Sin embargo, Gómez de Liaño nos informa en El círculo de la sabiduría que los filósofos del Pórtico ya utilizaban cartas de figuras alegóricas con fines pedagógicos.
El Modelo Originario de la Ciencia Antigua se representa por medio de un diagrama del cosmos o cosmograma, una figura geométrica. La filosofía nace de la geometría. “Nadie entre aquí que no sepa geometría”, hizo escribir Platón en el frontispicio de la Academia. La estructura numérico-espacial de nuestro diagrama es similar a la de los diagramas hermético-helenísticos del clasicismo tardío (mitraicos, gnósticos, caldeos, peratas, ofitas y maniqueos), que tendrían su base (según Gómez de Liaño, op. cit.) en el platonismo, en los pitagóricos y en los pedagogos del Pórtico, los estoicos. Los mandalas hindúes y tibetanos bebieron de las fuentes helénicas según el autor citado. Y los griegos bebieron, sin duda, de otras fuentes anteriores: Caldea, Egipto… Y estos, no hay otra alternativa, de los conocimientos astronómicos de la religión megalítica. Ahora bien, al tomar al Tarot como base de nuestro diagrama, debemos saber que sus imágenes alegóricas son distintas de todas las anteriores. No es este el momento para detallar el origen de estas imágenes, bástenos por ahora resaltar que más allá de las figuras alegóricas se encuentran los símbolos que estas representan, y más allá de los símbolos, los arquetipos primordiales que los sustentan. Por lo que el Arkegrama viene a ser un modelo de los modelos de todas las cosmovisiones antiguas y tradicionales, incluso de las que tienen una filiación al margen de la mediterránea.
La estructura subyacente del Tarot es lo que nos interesa, no tanto las alegorías que se fijaron en el Tarot más antiguo que hoy conocemos (el de Marsella), aunque estas también tengan mucho que decirnos. Y la estructura subyacente es fundamentalmente numérica. Unos dicen que se fundamenta en el tres y en el siete (Papus), otros en el diez (Jororowsky). No voy a entrar en detalles que alargarían este resumen más de lo deseable, sin embargo, he de decir que mis investigaciones revelan que la estructura numérica del Tarot descansa en la proporción armónica, musical y en la proporción áurea.
Sobre la proporción áurea:http://es.wikipedia.org/wiki/N%C3%BAmero_%C3%A1ureo
Además, el hallazgo de las correspondencias entre arcanos y letras del alfabeto griego y de estos con el zodiaco terrestre inserto en el paisaje del antiguo santuario-observatorio astronómico de Oringi (hoy Jaén) clarifica el sentido de los mitos y símbolos antiguos al relacionarlos con las salidas y puestas de los astros en el horizonte. Expongo a continuación algunas de las evidencias descubiertas por mí, sin pretender ser exhaustivo. Trataré de resumir en unas líneas las más de trescientas páginas que ocupa la investigación.
La primera de las evidencias de que en Jaén se cuecen las habas más antiguas de nuestros orígenes es la misma disposición de la ciudad y sus proporciones sujetas al número de oro, la existencia de un zodiaco terrestre en el cual los accidentes geográficos sugieren los signos astrológicos y su correspondencia con las letras del alfabeto sagrado griego. No hay paisaje en el mundo con estas características, ni ciudad en el mundo, que se sepa, donde el casco de la ciudad misma esté sujeto a la proporción áurea, por lo que cabría pensar que se trata no ya de la famosa Mesa de Salomón, sino de algo que tendría un origen mucho más antiguo.
Ir a las evidencias: el modelo originario, respecto al orden de las letras, el zodiaco terrestre, los signos del zodiaco, simbolismo del paisaje sagrado, simbolismo del paisaje sagrado 2, el enigma desvelado.




















