Todos sabemos que la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta, pero también que este camino sólo es practicable de manera natural, sin artefactos, para las aves, los astros, las estrellas y… los ángeles. Los humanos, mientras zigzagueábamos por trochas y veredas en busca de nuevos paraísos que nos recordaran el paraíso perdido, para orientarnos mirábamos al cielo. Sabíamos, y sabemos, que sólo sus caminos son rectos.

Los caminos de los hombres cambian según el lugar y el tiempo, sólo los caminos de los astros permanecen. Por eso las civilizaciones antiguas los plasmaron en la tierra.

Los hombres de la civilización megalítica, quizá la primera, señalizó en la tierra los caminos del cielo con piedras inhiestas, los menhires, y dispuso sus tumbas orientadas a las salidas y puestas del sol y de la luna, buscando que las almas ascendieran por sus caminos a las estrellas. Esta práctica fue seguida  por otros pueblos posteriores como sumerios, egipcios y griegos.

La primera cosmovisión, es decir, la primera completamente estructurada y coherente sobre la totalidad, se desarrolla sobre la base de la observación de los movimientos de los astros con relación a la tierra en torno a un eje central, el Axis Mundi (en su versión mítica el Árbol Cósmico, que es el modelo del mundo del chamanismo). Se trata del mismo árbol que se halla en todos los mitos de los orígenes, que bajo distintos nombres y diferentes imágenes, se refieren a lo mismo: a un lugar donde las energías celestes se manifiestan o materializan en su fruto (las manzanas de oro o sabiduría). Este eje se representa como una especie de abertura o brecha originaria que hace surgir el mundo, del caos.

“La palabra caos se relaciona con el verbo jaino, que significa abrirse la tierra, abrirse una herida, abrirse la boca, bostezar.” Dice Salvador Pániker en Filosofía y mística. Y sigue: “Podríamos, entonces, glosar: ‘en el principio se hizo la fisura, el vacío de la ambivalencia’. Todos los seres provienen de un abismo inicial, de un ‘abismo bostezante’, y van cobrando forma específica a través de un proceso de división”.

Pues bien, es esa fisura inicial la que se representa en la línea que de norte a sur pasa por San Bartolomé de Ucero y divide la Península en dos mitades exactas, si tenemos en cuenta sus puntos extremos (Cabo de Touriñán y de Creus). Esa línea es, además, por otros motivos altamente significativa: su prolongación norte cruza con exactitud el monumento megalítico de Stonehenge y, por el sur, establecerá una serie de medidas y proporciones que, en el caso de ser meras coincidencias, supondría un serio reto para una mente racionalista que no se engañe a sí misma, es decir, una mente racionalista coherente y honrada, que no mercadee en su propio interés con el dogma científico.

Semejante afirmación necesitará pruebas extraordinarias. Trataré de proporcionarlas:

Dice Juan Garcia Atienza en “La Meta Secreta de los Templarios”

“El lugar del emplazamiento del convento de Ucero, está, con una ABSOLUTA EXACTITUD, en el eje vertical de la península ibérica; es decir, en la línea recta que divide las dos mitades y que equidista de sus dos puntos extremos, tanto a oriente -el cabo de Creus- como a occidente -el cabo de Finisterre-. Si situamos cuidadosamente el lugar en un mapa, sobre este meridiano imaginario, podremos comprobar que su distancia en línea recta a los dos puntos es de 527 kilómetros y 127 metros”

En la

http://www.geocaching.com/seek/cache_details.aspx?guid=d609876a-d7b0-4b0f-af81-38017c62e5e6

se  comprueba que

“El punto más occidental de la península en España es el cabo de Touriñán, longitud 9º 17′ 50” O, que se encuentra en la provincia de La Coruña. El punto más oriental de la península es el cabo de Creus, longitud 3º 19′ 13” E, que se encuentra en la provincia de Gerona.”

Y se efectúa la siguiente medición utilizando el programa OziExplorer

San Bartolomé a Cabo de Creus =       532 Km. con 744 metros
San Bartolomé a Cabo de Touriñan  = 532 Km. con 793 metros
utilizando el calculo de LINEA DE RUMBO de OziExplorer,  en un ANGULO DE 153º 3′

equidistancia_1 “Pero este tipo EQUIDISTANCIA con estos dos puntos extremos del litoral Español, no es única en el Cañón de río Lobos,  se repite en 748.000 puntos en una LÍNEA que pasando por San Bartolomé de Ucero dividiría la Península en dos mitades, ORIENTE y OCCIDENTE ¿Podríamos encontrarnos con una especie de división de la Península?. Situándose el punto Norte de esta línea en PUNTA BARASORDA al Norte de Bilbao y el punto Sur en PUNTA DEL RÍO entre Salobreña y Motril (Granada). Un Línea de 748 Kilómetros  con una inclinación de  4º y 1′ sobre su eje.”

El autor dice que no hay en la línea nada significativo. Creo que no la ha estudiado en profundidad e ignoro si alguien lo ha hecho pero, como veremos más adelante, hay varias “coincidencias” que sorprenderán.

Este mismo artículo puede encontrarse en En Celtiberia: http://www.celtiberia.net/articulo.asp?id=1958 con un gran número de comentarios muy interesantes.

Sobre la ermita puede consultarse una gran variedad de direcciones, por ejemplo:

http://espanol.geocities.com/ornitorrinco13/Iglesias/Castilla/Soria/Castilla_Soria_Ucero_San_Bartolome/San_Bartolome_de_Ucero.htm

http://www.templespana.org/actividades/jornadas/rio_lobos/sanbartolome.html

http://www.soria-goig.org/magica/magica_10.htm

http://victorian.fortunecity.com/parkwood/461/main/arti/ermita.html

© 2009 Luis Lucena Canales

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E-mail: luislucenac (arroba) gmail.com

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