Los nuevos puntos de vista por lo general no se descubren en campos ya conocidos, sino en lugares apartados, que incluso se suelen rehuir a causa de su mal nombre.

Carl G. Jung


Aclaraciones previas

Hemos de aclarar, antes que nada, que somos plenamente conscientes del riesgo que corremos al relacionar el descubrimiento del Modelo Originario con el hipotético santuario antiguo u observatorio astronómico de Oringi (hoy Jaén) y de este con el Arkegrama. Pero hemos creído necesario poner de manifiesto las aplicaciones que a nuestro humilde entender pueden tener los descubrimientos realizados. No obstante, si se prefiere pueden considerarse por separado.

La arqueoastronomía disciplina que estudia la orientación de los monumentos prehistóricos y antiguos así como los conocimientos astronómicos de las culturas que los construyeron tiene unos 25 años de andadura. El PROYECTO DEL IAC P7/93 realizado por profesores de distintas universidades españolas e hispanoamericanas ha estudiado el “contexto astronómico de los monumentos megalíticos del Mediterráneo”. destacando “la combinación de astronomía y topografía en el yacimiento de Los Millares” y “definido un grupo de santuarios que presentan marcadores del equinoccio muy precisos y con unas características comunes que permiten proponer, con bastante seguridad, el uso calendárico y/o ritual de fenómenos astronómicos entre la cultura ibérica del sureste español”.

http://www.iac.es/project/arqueoastronomia/

Puede que las “autoridades”  (llamémoslas así para entendernos) especializadas en temas de historia antigua o arqueología rechacen nuestras propuestas por tratarse de un tema relacionado con disciplinas consideradas peyorativamente “esotéricas” y las que tratan estos temas las consideren demasiado poco esotéricas. Si así fuera es que siguen pesando más los prejuicios que la sana razón.

Quizá fuera interesante leer ahora alguna de las ”sugerencias” de Feyerabend sobre el método científico.

Los no esotéricos no deberían temer a las artes y ciencias antiguas cuando se plantean de una manera sensata, no supersticiosa, pues estas reflejan la manera de pensar de nuestros antepasados y son el fundamento de las ciencias modernas, de las que nos sentimos tan orgullosos los occidentales, además de dar razón y sentido al significado profundo de nuestros sueños, de nuestros valores, de nuestros traumas… y los esotéricos deberían sentirse contentos de que por fin van a ver realizadas sus fantasías de verdad, sus ambiguas intuiciones de mundos ocultos, a no ser (y nos tememos que así sea) que no quieran salir de su oscuro mundo. Sabemos que hablar de astrología o de Tarot, cuando normalmente a estas artes y ciencias antiguas se los encuentra hoy junto a mancias de dudosa reputación, rituales con velas y otras supersticiones por el estilo, no es precisamente un título de honor. Sin embargo, la descalificación suele venir, por una parte, de los que las denigran sin conocerlas y, por otra, de aquellos que sin conocerlas las practican.


Conclusiones

1) Las correspondencias simbólicas son muy diferentes de una a otra cultura tradicional así como sus respectivas mitologías, con las que están estrechamente relacionadas, pero la cosmovisión implícita es siempre una y la misma (tal y como demuestra Joseph Campbell). El modelo originario es la verificación de esta cosmovisión en un paisaje concreto. Basándonos en las correspondencias entre los signos del zodiaco terrestre de dicho paisaje, los arcanos del Tarot y las letras del alfabeto griego hemos construido el Arkegrama, lo que hace posible encontrar el resto de correspondencias: colores, notas musicales, símbolos, mitos, arquetipos, etc. Todas estas correspondencias remiten, en última instancia, a un modelo unificado del proceso de la energía, cuyo referente es el movimiento cíclico de los astros en relación con la tierra.

Es preciso, no obstante, tener en cuenta que los límites de los sistemas de correspondencias son los mismos que los de la analogía. Y, además, que es preciso saber con qué nivel de realidad tratamos y delimitarlo expresamente.

2) La creencia en la ambigüedad o el convencionalismo de los símbolos lleva necesariamente a la arbitrariedad en la relación signo-referente. Por ejemplo, la asignación de varas o bastos a energía sexual, fuego, de autores como Papus, Crowley, Gray, Delcamp Edmond, la Golden Dawn, Butler, Jodorowsky…, por citar algunos de los estudiosos del Tarot, cuando en el simbolismo antiguo está totalmente claro que el fuego se relaciona con las espadas, instrumento creativo, de agresión y corte. Así, en el Diccionario de los Símbolos de Jean Chevalier y Alain Gheerbrant se puede leer que la espada es “la luz y el relámpago” … “un fragmento, según decían los Cruzados, de la ‘Cruz de Luz’. El sable sagrado japonés deriva de la centella. La espada del sacrificador védico es el rayo de Indra (lo que la identifica con el vajra). Es por tanto el fuego: los ángeles que expulsan a Adán del Paraíso llevan espadas de fuego. En términos de alquimia, ‘la espada de los filósofos’ es el fuego del crisol”, etcétera. Y Juan-Eduardo Cirlot en Diccionario de Símbolos dice: “Asociada al fuego y a la llama, por su forma y por su resplandor, su empleo constituye una purificación…” La espada, corta la madera como el fuego la quema, así es interpretado en el I Ching. Entonces, si esto es tan claro para todo aquel que se moleste en saber algo sobre el simbolismo antiguo ¿porqué tantos estudiosos del Tarot han optado por asignar a las espadas el elemento aire y a los bastos el fuego?

Resulta un error tan de bulto que nos debería alertar sobre los matices y sutilezas de su interpretación de los arcanos uno a uno. El problema del Tarot, ya lo hemos dicho en otro artículo, es que todo el mundo se cree con derecho a interpretar lo que le de la gana haciendo uso de su sacrosanta intuición. Y el caso es que para la adivinación resulta indiferente. Hemos comprobado a menudo como los que precisamente no tenían ni idea (confesado por ellos mismos) eran lo que conseguían un mayor número de aciertos.

Ahora bien, si decimos que da lo mismo porque lo que importa es la convención mental, para qué utilizamos esos y no cualquiera otros símbolos inventados por nosotros. Por qué seguir empeñándose en enturbiar el pozo común. La relación entre signo y referente puede no tener demasiada importancia en determinados campos, pero cuando se pretende trabajar con “energías sutiles” creemos que la cosa cambia. La relación entre el objeto simbólico y su referente puede ser completamente arbitraria y funciona, sirve para la comunicación, pero estamos aquí hablando de la comunicación entre el consciente y el inconsciente, entre lo racional y lo irracional, lo que a nuestro entender hace necesario cierto grado de coherencia entre el signo y su referente. Al menos en la antigüedad sí lo había y si lo había hemos de suponer que en el sustrato primordial de nuestra conciencia sigue actuando de similar manera. Al menos así lo afirmó Jung cuando se refirió a los arquetipos del inconsciente colectivo.

3) Aparte de la coherencia entre signo y referente es importante que el sistema de relaciones entre los signos sea análogo a lo representado, es decir, que refleje, en nuestro caso, la estructura y el proceso básicos de la energía, a través de sus arquetipos y de sus relaciones en el sistema completo, y sus correctas orientaciones espaciales en el diagrama que lo representa

¿Es el Arkegrama, pues, una convención más? Téngase en cuenta que su simbolismo está fundamentado en la disposición de los accidentes geográficos del paisaje sagrado (dicho de otra manera: en el simbolismo del paisaje) y los movimientos de los astros en el horizonte a lo largo del año. El arkegrama, por tanto, viene a ser, como se ha dicho, un modelo de la estructura y dinámica de la energía celeste en su relación con la tierra.

Donde se observan dos energías básicas:

Energías yang (según la terminología china) – fuego: conciencia de sí, percepción-acción, creación, inteligencia.

Energía yin – agua: el reflejo, la imaginación, la emoción, el afecto o sentimiento.

Los dos niveles de creación:

Macrocosmos: Emanación: aire, mente: estructuras mórficas…

Microcosmos: Hombre en su ser doble: mente (aire, instrumentos cognitivos) y cuerpo (tierra, cuerpo físico y contenidos de la conciencia).

Macrocosmos: Materialización: tierra: materia, materiales…

Y los tres niveles del mundo de la cosmovisión chamánica:

Superior: supraconsciente, relacionado con el aire y el fuego, la inteligencia creadora y la mente.

Medio: consciente, síntesis de los tres, relacionado con la tierra, la conciencia y sus contenidos.

Inferior: subconsciente, relacionado con la tierra y el agua, las emociones, los sentimientos.

El significado del modelo implícito podría resumirse en el siguiente esquema:

ark_modeloimplicito.gif

De este esquema se desprende que la cosmovisión antigua y tradicional concuerda con la enseñanza de los grandes místicos. Incluso con la enseñanza del gran renovador de la Tradición, Krishnamurti.

Estas son las operaciones que explican el diagrama:

(Para entender el significado de las operaciones es preciso conocer el significado que tenían en la aritmética sagrada de los antiguos. La suma (y la multiplicación) significaba crecimiento, generación, y la operación inversa, la resta (y la división), destrucción, degeneración.)

La inteligencia, que no es mi inteligencia ni su inteligencia, sino esa energía universal (1-A) que origina el mundo, se refleja en el lago de la conciencia o espejo (18-O) dando lugar a la energía vital o creadora (18+1=19), creando por reflejo las imágenes (14-N) y las relaciones de estas imágenes entre sí (5-E).

Los egipcios narraban este proceso diciendo que la semilla de Aton-Ra (el creador) “entra en la vibración primigenia de Nun y la coagula en las formas del universo” (Robert Lawlor, Geometría Sagrada). Mito que, de manera similar, se relata en otras mitologías.

Obsérvese que 1 (el creador) se halla entre la resta y la adicción, entre la muerte y la procreación (14-1=13; 14+1=15).

La imagen (14) se divide en 6+8 que son ondas de forma, proporciones, estructuras básicas, campos mórficos. En el simbolismo antiguo:

6: círculo triángulo, estrella de David: unión de dos ternarios (activo y pasivo), el hexágono

8: cuadrado, cuadrados entrelazados árabes: unión de dos cuaternarios (activo y pasivo), el octógono.

seisyocho.gif

Que se refieren a los 3-4 ejes perceptivos básicos en el ser humano que dan lugar a las 6-8 direcciones (arriba-abajo, izquierda-derecha, delante-detrás, dentro- fuera) y explican la dinámica del conocimiento, el proceso de creación-manifestación de las ideas en su relación con el pensamiento y la acción.

Estos dos números con el 12 forman una proporción armónica.

“En la que el término medio excede al primero en una fracción de éste igual a la fracción en que aquel es sobrepasado por el último”


Esta progresión con la aritmética (la sucesión de los números cardinales 1,2,3, 4… es una progresión de este tipo) son la base de la progresión musical.

La progresión aritmética cuyos extremos son 6 y 12 tiene como medio 9, mientras que en la armónica el medio es 8. Tenemos, pues, en el Este (lugar de la emanación o salida de los astros) una progresión aritmética (6-9-12) y una progresión armónica (6-8-12), que como hemos dicho son la base de la proporción musical.

A partir de 6-8 y con la participación (o suma) del alma o psiqué (2) se origina el conocimiento humano (16), que es la suma de la creación pura (1) y la procreación física (15=6+9).

Obsérvese en el diagrama que todas las flechas, que indican acción, confluyen en 16, la Torre Dios, el lugar de la manifestación donde el dios y la diosa celestes se unen en el comienzo-final del ciclo de Metón o Saros (18-19 años), cuando se producen los eclipses lunares y solares.

La búsqueda de la Cava significa, así, la búsqueda de los ancestros, de la memoria colectiva en el ámbito del conocimiento y, en el campo de lo material, la búsqueda de los tesoros escondidos, las tumbas de los antepasados expoliadas durante siglos por los esotéricos buscadores de la Cava.

Por lo tanto, el proceso energético descrito de creación-manifestación, que es el proceso del conocimiento en el ser humano, es el mismo que el de los movimientos del sol y demás luminarias a lo largo del año en el horizonte, en sus puntos extremos, orto y ocaso en los solsticios. Así se establece la relación entre el macrocosmos y el microcosmos, entre lo que está arriba y lo que se encuentra abajo, entre dentro y fuera, cumpliendo la ley de la analogía. Y su medida, representada en el Arkegrama es la proporción musical y el número áureo (1,61818…)

13:8=1,625

14:9=1,555…

15:9=1,666…

16:10=1,6

En el eje vertical tenemos: 20+13=33; 18+2=20; 33:20=1,65, sonido BROM.

Estas son algunas de las relaciones numéricas que pueden estudiarse en el Arkegrama.

4) Y estas son algunas de sus aplicaciones prácticas:

Estas proporciones en su relación con las letras-fonemas nos permiten comprender su significado último y nos permiten utilizarlas adecuadamente en las vocalizaciones terapéuticas. Jonathan Goldman en Sonidos que sanan se refiere a este tema relacionando vocales con chakras y expone distintos sistemas (Randall McClellan, Gay Gardner, Michel Hamel) siendo todos distintos aunque similares. Nos encontramos con que de nuevo los especialistas se dejan llevar de su intuición y de su experiencia, según los resultados observados, pero que se carece de un sistema que explique de manera coherente las correspondencias establecidas, aparte de que sólo utilizan vocales, cuando podría hacerse uso también de las consonantes.

La correspondencia de los sonidos articulados con las notas musicales, que no podemos precisar en este momento ya que nos llevaría demasiado tiempo, nos permite comprender el sentido de los armónicos musicales en su relación con los colores y los símbolos asociados con el cuerpo y la mente humana, situando cada arquetipo en el lugar que le corresponde, teniendo así la posibilidad de hacerlo resonar adecuadamente.

La comprensión de los ejes perceptivos básicos en su relación con el espacio y el tiempo nos permite utilizar los diagramas de conocimiento y sabiduría, los mandalas, de manera adecuada para la reorientación psíquica. Las proporciones aritméticas y geométricas nos permiten conocer las relaciones matemáticas entre espacio y el tiempo y trazar los ejes orientativos básicos, permiten relacionar el sonido y la forma según la frecuencia de las ondas, tal y como demuestran las figuras de Chladni y la cimática de Hans Jenny.

El Arkegrama nos permite utilizar las correspondencias de sonidos articulados (vocalizaciones), imágenes (visualizaciones) y sonidos musicales con los símbolos y utilizarlos de manera semejante al gnosticismo (arte hierático) y al budismo tántrico (construcción de mandalas, visualizaciones y canto de mantram).

Prácticas antiguas y tradicionales como el Tai-Chi relacionan la orientación espacial con la orientación psíquica y subrayan el equilibrio psicosomático resultante.

El entendimiento del significado último de los mitos y símbolos que nos proporciona el Arkegrama nos permite comprender el proceso energético implicado en los procesos estudiados por la bioenergética, la psicología transpersonal y la psicología jungiana, así como su relación con los procesos iniciáticos, experiencias cercanas a la muerte y estados alterados de conciencia, proporcionándonos un mapa e instrumentos de acceso a esos estados.

En cuanto al entendimiento del significado último de los mitos y símbolos pondremos un ejemplo de los muchos que nos proporciona el Arkegrama.

El símbolo anj, la cruz ansada egipcia, formado por una T y una O.

ank1.jpg ankh-mirror-tutanchamuntomb.jpg

http://es.wikipedia.org/wiki/Anj

En el artículo correspondiente de Wikipedia se lee que “El anj (en inglés: Ankh, en alemán: Anch, en francés: Ânkh; pronunciado en todos estos idiomas: Anj) es un jeroglífico egipcio que significa “vida” y su forma se denomina cruz ansada (cruz con la parte superior en forma de óvalo o lazo, ansa -asa-).” Y que es similar al llamado “espejo de Venus” (♀): “En astrología el mismo símbolo se emplea para representar el planeta Venus, en biología para hacer referencia al sexo femenino y en alquimia para el cobre.”

El Diccionario de los Símbolos anteriormente citado dice que “es la clave que abre la puerta de la tumba a los Campos de Ialú, al mundo de la eternidad” y que cuando esta “se sostiene en medio de la frente, entre los ojos; indica entonces el ser iniciado a los misterios y la obligación del secreto; es la llave que cierra los arcanos a los profanos.” Y citando a Albert Champdor: “Quien quiera que posea la llave geométrica de los misterios esotéricos cuyo símbolo es precisamente esta cruz ansada, sabe abrir las puertas del mundo de los muertos y puede penetrar en el sentido oculto de la vida eterna.”.

En este sentido, nuestra investigación nos permite desvelar los siguientes “secretos” (siendo sólo uno de los muchos encontrados):

Por un lado el sonido NJ nos remite a JINA, JANO, JANA, OR-INGI, JAÉN…

En el Arkegrama estos dos símbolos están representados por el eje que divide el diagrama en dos dando lugar al ser doble hermafrodita: yin y yang, activo y pasivo, macho y hembra.

aton.gif

Vimos que O es procreación y T materia prima, se trata por tanto de un símbolo de vida, de la vida que surge del caos primordial. Comprobando, una vez más, como la interpretación a partir del Arkegrama coincide con el significado tradicional. Sólo que ahora podemos comprenderlo más profundamente al relacionarlo con los demás símbolos, letras, números, posición en el zodiaco y en el paisaje sagrado, al situarlo en el lugar exacto que ocupa en la estructura y proceso de la energía.

Tal y como podemos ver en el diagrama, al otro lado de este eje, trazado a partir del punto del ocaso del sol en el solsticio de invierno y del extremo de su salida en el solsticio de verano (y que es uno de los dos árboles -el de la vida y el del conocimiento- del Paraíso) tenemos las letras AN, que como vimos representan el creador y su reflejo. Ambos dan ATON, el dios solar egipcio.

Por cierto, las letras que limitan el otro árbol dicen YIVH ¿YHVH? Es decir, Yavé ¿Qué querrá decir todo esto?

5) Podemos creer que las alegorías elegidas por el Tarot para representar las proporciones enunciadas más arriba, base de su estructura y dinámica, no sean las más correctas, que preferimos otras, otro sistema simbólico, otra mitología, pero sigamos el que sigamos lo que importa es la estructura y proceso energéticos que describen. Y esto es precisamente lo que nos interesa, más que los signos, mitos, alegorías o símbolos utilizados. La correspondencia entre unos y otros se deducirá fácilmente y se comprenderá porqué en las cosmologías antiguas y sus correspondientes mitologías se utilizaban determinados símbolos y no otros.

El Tarot -el sistema de relaciones y correspondencias, su cosmovisión implícita (el Modelo Originario, el Arkegrama)- es un instrumento, un templo, pues en su origen el templo era eso: un instrumento para la observación de los movimientos de los astros por medio de hitos que formaban una red de relaciones en correspondencia con su manifestación en la tierra. Entonces, ¿porqué defender el uso de la convención mental cuando según hemos visto en la ciencia antigua, no había convención alguna sino la descripción metafórica de procesos energéticos (no de fenómenos atmosféricos como afirma cierto alegorismo) y una exacta correspondencia entre formas y significados, entre la representación y lo representado?

Creemos que la respuesta es que cuando algo no se sabe, se inventa… y luego, se transforma en un enigma. Para disimular que no se sabe se lo califica de conocimiento secreto o esotérico.

El Tarot es un instrumento de precisión, por eso, interpretarlo como se interpreta y usarlo de la manera que se usa habitualmente, nos parece profanar su recinto sagrado.

Las evidencias están dadas, el que pueda entender que entienda.


Vivimos una época de globalización en todos los ámbitos de la sociedad. La universalización de las comunicaciones propicia el diálogo entre las distintas concepciones del mundo, entre las diferentes culturas. Los artistas, ya seamos poetas, escritores, pintores, actores, músicos, cineastas, etc., no podemos estar ajenos a este proceso que envuelve todos los aspectos de la creación y de vida. Por ello creemos fundamental la propuesta que sobre la creatividad y el diálogo hacen David Bohm y David Peat en su libro Ciencia, orden y creatividad.
Explican estos autores la importancia de la imaginación creadora, no sólo en el arte, sino en todos los aspectos de la vida, y sugieren que “cuando la imaginación ‘cristaliza’, su forma pasa a ser fija”, dando lugar a imágenes mentales de tipos conocidos que se limitan a relacionarse y combinarse entre sí, y se vuelven “excesivamente rígidas” al considerarse “absolutamente necesarias para el bienestar de la psique y de la sociedad. Como resultado, la mente queda atrapada en un juego sucio por intentar defenderlas. En este proceso, las fantasías se confunden con la realidad y las relaciones lógico-formales de los conceptos con la verdad.”
Por tanto, “ya que el potencial creativo es algo natural, lo fundamental es dejar a la luz los supuestos rígidos que lo bloquean y entonces ser capaz de disolverlos. Esto producirá una transformación en el orden de la conciencia y la atención, lo que permitirá que la mente responda libremente a las nuevas percepciones creativas.”

En nuestro campo de actividad, como artistas, creemos necesario clarificar la relación entre el arte y la vida, entendiéndolos como totalidad inseparable, lo que implica la concepción de la obra de arte total, no como suma o acumulación de partes dispersas, no por medio de una síntesis intelectual, sino como resultado de una práctica y concepción holística que esclarezca los ejes orientativos básicos y principios subyacentes de la visión del mundo que toda obra de arte representa. La totalidad es más que la suma de sus partes.

Nos sumamos, pues, a esa “nueva oleada creativa para hacer frente al reto extraordinario ante el que se encuentra la raza humana”, semejante al que ocurrió en el Renacimiento, “una transformación radical en la que se incluían la ciencia, el arte y una nueva visión de la humanidad, la cultura y la sociedad (…), pero todavía más profundo y extenso.”Si bien, creemos que no se trata de negar nuestros orígenes en un movimiento que destruya todos los puentes a su paso, en una carrera hacia ninguna parte. No es siendo excluyentes como somos creativos y originales. Lo somos si nos aproximamos al origen tanto como avanzamos en ese movimiento que Salvador Pániker ha llamado retroprogresivo, si somos capaces de ir de lo intercultural a lo transcultural, indagando en nuestro inconsciente colectivo y enlazando con nuestros orígenes.
Pensamos que una manera de hacer esto es recuperar e integrar en nuestra actual concepción del mundo el enfoque no escindido de las cosmovisiones antiguas, indígenas y tradicionales, religándolas con nuestra época, reconstruyendo el lenguaje universal de los símbolos, pero… somos conscientes de que es una manera más de hacerlo. No pretendemos que sea la única.

Lo retroprogresivo

Es término acuñado por Salvador Pániker en Aproximación al origen, donde dice:

“Allí donde el avance no es retroprogresivo, los costes del progreso exceden a sus ventajas”.

“La distancia al origen nos exaspera, nos deja huérfanos. Llega un momento en que las palabras sólo hablan de otras palabras y, en consecuencia, ya nadie sabe de qué se trata. La serie de abstracciones que hacen posible el tratamiento científico y comunicable puede convertir el discurso simbólico en una mera especulación o ejercicio mental. Podemos construir sofisticados edificios sobre el arte de vivir, pero ser incapaces de vivir. Sólo a través de una recuperación crítica del origen, las palabras cobran un significado real.”.

“Hemos visto que el proceso de racionalización progresiva, que según Max Weber ha caracterizado a la sociedad moderna, tiene como contrapartida un crecimiento de la irracionalidad subterránea. El incremento de racionalidad se hace con cargo a un capital también creciente de locura y de deseo; en suma, de caos; capital que tarde o pronto exige el cobro de sus dividendos. Por esto es preciso que nazca un nuevo tipo de animal humano capaz de ser, a la vez, loco-y-cuerdo; capaz de resistir el riesgo y la complejidad de los tiempos; capaz de adaptarse a la nueva cota de ambivalencia.”

 

Ese movimiento en las dos direcciones opuestas que se unen en el origen es a lo que Salvador Pániker llama lo retroprogresivo.

 

Luis: Sé que lo mío no deja de ser un ejercicio poético, en el sentido etimológico del término, es decir, creativo. Lo cual despertará las sospechas de los burócratas de la cultura y de los ya establecidos. La geografía simbólica que describo es imposible de ver sin un poco de imaginación, introspección y espíritu poético tan alejados de los valores sanchopancistas actuales. Sé que muchos pensarán que las correspondencias que establezco no tienen ningún fundamento científico, las tildarán, sin más comprobación, de “mágicas”, dándole a este término un sentido peyorativo, pero cualquiera que esté familiarizado con el pensamiento antiguo sabe que, precisamente, esa era su manera de ver el mundo, no hacían diferencia entre poesía y ciencia.

X1: De acuerdo poesía y ciencia no están tan alejadas sobre todo en el sentido que apuntas. La creatividad son decisivas en ambas, pero sus métodos son distintos.

X2: Sí, pero la ciencia no es lo mismo que los científicos. Mirad lo que dice Feyerabend, el epistemólogo y filósofo de la ciencia, en Diálogo sobre el método: “siempre he sospechado que la ciencia es un mito más, que no tiene ventajas intrínsecas, que tiene, eso sí, aspectos positivos, pero que presenta también bastantes inconvenientes, lo mismo que las ideologías alternativas tienen sus pros y sus contras. Los éxitos de la ciencia, que nadie pretende negar, nos parecen impresionantes sólo porque se nos ha condicionado para que los consideremos importantes, porque nunca se los ha comparado con los éxitos obtenidos gracias a otros puntos de vista y porque los fracasos de la ciencia rara vez llegan a los oídos del gran público”.

http://es.wikipedia.org/wiki/Paul_Feyerabend

Luis: Yo creo que no se trata tanto de ensalzar un método negando el otro, sino de integrarlos, tomando de cada uno lo que nos resulte útil.

X2: Aparte de que no todo lo que puede hacerse debe hacerse como pretende la comunidad científica.

Luis: Alfonso Álvarez Villar en un libro clarificador sobre el tema, Psicología de los pueblos primitivos, lo expresa de esta manera: “La mentalidad primitiva es, en efecto, una mentalidad que aún no ha experimentado ese trance de ‘ruptura del cordón umbilical’ que Jaspers denominó Zerrisenheit. En cambio, el hombre civilizado sería un ente humano desgajado del gran bloque granítico de la Naturaleza.” No trato de ensalzar a una para denigra a otro sino para comprenderlos en la unidad que integra a ambos: la mente humana no tiene porqué renunciar a sus conquistas científicas de los últimos siglos sino a aquellas que contradicen su indisoluble relación con el medio… La salvación de Gaia está en juego y no pretendo sino hacerme (que nos hagamos) uno con Ella a través de aquella cosmovisión primigenia, en la cual no se había producido todavía la escisión entre mundo y hombre, y este aún no se había convertido en un implacable depredador de la naturaleza.

X1: No sé… no sé, si eso ayudará mucho. ¿Tú crees que hay mucha gente verdaderamente interesada en salvar a Gaia?

Luis: No, no, no se trata de salvar a Gaia sino de dejarnos salvar por ella.

X1: Ni siquiera la mayoría de los ecologistas estarían dispuestos a eso.

Luis: Pero sí los pueblos indígenas. Sigue este enlace, que me envió el otro día un amigo, y verás a qué me refiero.
http://silyoga.bahiadesign.com/?p=283

X1: ¿Pero en qué mundo vives, amigo? ¿A quién le interesa hoy poner en duda los valores implícitos que nos convierten en depredadores de la Naturaleza si tememos que eso signifique renunciar a nuestra miserable cuota de bienestar, etcétera?

Luis: Evidentemente implica una renuncia, pero no hasta el punto de hacernos volver a las cavernas. No estoy hablando de volver a vivir como ellos sino de aprender a pensar como ellos. Hablo de renunciar sólo a la cosmovisión (hecha de valores/pensamientos, etc.) que perjudica a Gaia y, por tanto, a nosotros mismos.

X2: Y su acción correspondiente.

Luis: Sí. De todas maneras, tengo claro que Gaia no se dejará controlar por el ser humano, no se dejará curar por nosotros que somos la causa de su enfermedad. El camino es el inverso: dejar de intervenir y dejarnos curar por Ella. Es en esta línea que cobra sentido el aproximarnos a la manera de ver y sentir el mundo de las culturas antiguas y tradicionales, aún no escindidas de su medio ambiente.

X1: Y cuál sería, según tú la manera de acercarse a estas culturas.

Luis: Una, a través del contacto directo con los pueblos indígenas y tradicionales actuales, aprendiendo de ellos, pues son aún naturaleza no escindida de la naturaleza, lo que nos colocaría en su contexto ideológico, en su manera de ver el mundo y, otra, a través de la interpretación de los objetos arqueológicos.

X1: Sí, pero esta última no deja de ser una interpretación.

Luis: Es por ello necesario que interioricemos la manera de ver el mundo de los pueblos no escindidos. No de manera objetiva, sino subjetiva, es decir, haciendo nuestras sus cosmovisiones. De esta manera nos acercaremos a la manera de pensar de los pueblos prehistóricos occidentales, nuestros orígenes. Ahora bien, tenemos que tener en cuenta que no se trata del mismo pensamiento. Por ello es preciso que nos pongamos en su lugar, lo que denomino arqueopsicología.Pongámonos en su lugar: lo que rige la vida diurna es el sol y la vida nocturna la luna, planetas y estrellas. Sus cambios, sus movimientos, a lo largo del horizonte (ortos y ocasos), nos sirven para orientarnos tanto en el tiempo como en el espacio y marcan el territorio. Sus movimientos en el horizonte a lo largo del año nos sitúan en el tiempo y en el espacio.Estos movimientos regirán por tanto la subsistencia, la relación de unos con otros y la relación con el medio natural, ligadas como digo al territorio (el espacio) y su relación con el tiempo (movimiento de los astros en el horizonte).

Este enfoque nos puede ayudar en la interpretación de la pintura esquemática, cuyo inicio se produce según los especialistas en el Calcolítico, es decir, en la época del primer metal, cuando el ser humano empieza a controlar y transformar los procesos naturales, pero aún no se ha escindido de ellos.

En la pintura esquemática los especialistas ven normalmente objetos, conceptos e ideas, pero desligadas del territorio. Probablemente las pinturas esquemáticas representan la cosmovisión de sus ejecutantes, sin embargo, su cosmovisión no puede sino estar ligada al territorio en que viven.

Así podemos ver en las figuras bitriangulares, los dos ejes de los solsticios; en las antropomorfas, el árbol cósmico, por analogía entre el territorio y la figura del ser humano: cuerpo y brazos pueden ser el río principal que cruza el territorio y sus afluentes.

Hay también, soles y círculos concéntricos, que pueden ser ciudades amuralladas, como Marroquíes Bajos.

En general, puede considerarse que son una representación del territorio por medio de signos que acabaron convirtiéndose en símbolos, pictogramas que originarían el alfabeto y así habría que estudiarlas. Son una representación del pensamiento arcaico, de sus ideas-símbolos primordiales. Y estos parecen estar ligados a una representación esquemática del territorio en relación al movimiento aparente de los astros en el horizonte. Son mapas en donde situar por medio de signos la posición de rebaños de animales, poblaciones, etc.

X1: Interesante hipótesis la tuya, pero sólo una hipótesis…

X2: Sigo sin ver qué tiene que ver todo eso que dices con nosotros.

Luis: Los símbolos más simples son los originarios y estos siguen estando en nosotros de manera inconsciente. Nuestra relación con el mundo ha cambiado al considerarnos separados de los procesos naturales, cuando en realidad somos esos mismos procesos. La cosmovisión de los pueblos antiguos, indígenas y tradicionales nos reconcilia con la naturaleza. Los signos grabados en piedras en la edad del Calcolítico, cuando los seres humanos empezamos a controlar esos procesos, nos remiten a una manera del ver el mundo holística, ecológica, no escindida. Son representaciones globales del mundo en las que de manera primaria comienza a discriminarse entre abajo y arriba, derecha e izquierda, delante y detrás, dentro y fuera, las direcciones básicas que sirven para orientarnos y construir una imagen objetiva del mundo y de nosotros mismos… pero todavía, y esto es lo que importa, la visión es completa, engloba todos los elementos, no está fragmentada como en la actualidad está nuestro pensamiento.

Y esta fragmentación es la que ocasiona los conflictos, los problemas, las guerras, el sufrimiento en el mundo… ¿Ves la relación ahora?

El enigma desvelado

Mayo 22, 2007

Evidencias en la ciudad de Jaén de la Mesa de Salomón o Trono de Balkis, la reina de Saba.

Pasemos ahora a ver algunas de las evidencias descubiertas sobre la ciudad de Jaén.

Fragmento de Los Cuadernos de Jana

La primera evidencia

Había identificado en el paisaje de Jaén un zodiaco terrestre, incluso podía localizar cada uno de sus signos en sus accidentes geográficos. Había, además, a través del orden oculto del Tarot, identificado cada una de los arcanos-letras que le correspondían, con lo cual se abría la posibilidad de utilizarlos con fines terapéuticos o iniciáticos (tal y como se expondrá en el último capítulo), pero, siguiendo el rastro de mi intuición primera (que la Mesa de Salomón, construida a imagen del Trono de Balkis, la reina de Saba, estaba inscrita en el paisaje de Jaén) no contaba, sin embargo, con ninguna evidencia. Aquí se trataba de transportar el zodiaco terrestre (circular) a un cuadrado, cuya referencia sí había identificado ya sirviéndome de la figura del Pectoral del Nombre del Poder judío. En definitiva, se trataba de la cuadratura del círculo, operación geométrica que estaba en la base de la geometría sagrada y que representa la concreción de las medidas del cielo en la tierra.

La primera evidencia que se me reveló fue la existencia de la proporción áurea entre las distancias, en línea recta, que hay entre las torres de las iglesias de San Ildefonso, San Juan y La Magdalena. El sistema de medición de que disponía no era muy perfecto pero sí lo suficiente como para comprobar lo siguiente:

San Ildefonso <–> San Juan = 636 metros

San Juan <–> La Magdalena = 394 metros

636: 394 = 1,618320610687022900763358778626

Número de oro o proporción áurea:phi.gif http://es.wikipedia.org/wiki/N%C3%BAmero_%C3%A1ureo

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Cuando lo descubrí toda una serie de asociaciones acudieron a mi mente. La primera fue la suposición de que quizá este alineamiento estaba marcando la línea que une la salida del sol en el solsticio de invierno y su puesta en el solsticio de verano. Recordé la leyenda del lagarto de la Malena o Magdalena

Enlaces: http://www.yayyan.com/yayyan/leyendas/lagarto.htm

http://usuarios.lycos.es/lacasadelarbol/4Lagarto.htm

¿Por qué en todas sus versiones el lagarto venía a “reventar” a San Ildefonso? La evidencia de una línea recta que unía dos de los lugares presentes en la leyenda y pasaba por San Juan, santo que se celebra precisamente en el solsticio de verano y es la translación del Jano romano, el dios de las puertas, podría querer decir algo. Volveremos sobre ello más adelante pues los dos Juanes de la tradición cristiana y Jano, el dios de las dos caras, tiene mucho que ver con Jaén, su nombre y sus invisibles moradores, los jinas. Comprobé si era posible que marcara la línea de los solsticios midiendo el ángulo que formaba con el eje norte-sur. El ángulo medía 55º, que bien podía ser el ángulo aproximado de la puesta del sol en el solsticio, tal y como comprobé en el plano del círculo de piedras de Calstlerigg que Paul Devereux incluye en su libro La memoria de la Tierra. Sería preciso, no obstante, comprobarlo en su momento y en el sitio. Pero todo cuadraba, tenía sentido: comprendí el significado último de la leyenda.

Recordemos que el lagarto viene a “reventar” a San Ildefonso atraído por los panes que le arroja el pastor, es decir, viene desde su cueva en la Magdalena, punto que señala la puesta del sol en el solsticio de verano y que representa el lugar por donde el sol entra en su Casa Nocturna, hasta San Ildefonso, punto que marca la salida del sol en el solsticio de invierno, lugar donde el sol en su ciclo anual muere y renace. Más adelante veremos el significado astronómico de los panes y del cordero, nos bastará por ahora con entender que el dragón o lagarto de los orígenes, representación del Caos primigenio, que habita en las raíces del Árbol Cósmico y protege los tesoros de la Cueva o Cava de la Sabiduría, identificada como la Casa Nocturna del Sol, es arrastrado fuera de su guarida, es decir, abandona el paro solar o solsticio y viene a morir en su lado opuesto, el solsticio de invierno.

Tenía su lógica y más si la relación entre las distancias era el número áureo, pues, eso significaba que el dios sol se manifestaba en la tierra (solsticio de verano: distancia entre San Juan y La Magdalena) por las medidas del cielo (solsticio de invierno: distancia entre San Juan y San Ildefonso), que es cuando precisamente reventaba. Exactamente, como en el mito de Marduk, quien con los despojos del monstruo Tiamat construyó el mundo, es decir, la ciudad.

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Seguí midiendo sobre el plano y las distancias parecían indicar que no se trataba de una casualidad, pues, se repetía la relación del número de oro entre los rectángulos que iban formándose entre San Juan, La Magdalena y la antigua iglesia de San Miguel (hoy desaparecida) y su prolongación en la puerta de la muralla conocida con el nombre de El Aceituno; entre La Magdalena y la Puerta de Martos… Las medidas, en un plano a escala 1: 7.000 eran además significativas por pertenecer a la serie de Fibonacci. http://es.wikipedia.org/wiki/Sucesi%C3%B3n_de_Fibonacci

Si era cierta la suposición a que me llevaban los numerosos indicios y en este lugar existió un observatorio astronómico megalítico, en el cual tres monolitos rematados por tres esferas (recuérdese: las tres manzanas de oro del Jardín de las Hespérides) señalaban las posiciones del sol en su ocaso del solsticio de verano y las de la luna en sus posiciones extremas en el horizonte (“paro mayor y menor”, según la terminología que emplea Paul Devereux), debería haber alguna evidencia. Y ciertamente encontré algunas: la existencia de un convento llamado de Santa Trinidad, en la actual calle del mismo nombre, en las cercanías de La Magdalena, fue una. Como recuerdo, quizá, de aquel monumento prehistórico. La ubicación de los dos primeros monolitos estaba, pues, clara: uno, que señalaba el solsticio de verano, en La Magdalena; otro, la posición más septentrional de puesta de la luna, en San Miguel. Además la situación de este era coherente con su significado: El ángel alanceando al dragón del Caos, identificado con el norte, y también presente en el relieve de la puerta norte de la fachada de la Catedral, así como en la Puerta del Ángel, en el lado opuesto. Su significado estaba claro, el ángel o héroe solar al entrar en su Casa Nocturna mantiene una batalla con el monstruo del Caos en las raíces del Árbol cósmico.

Pero, dónde estaba el tercer monolito. El correspondiente vértice del rectángulo áureo señalaba el final de la empinada calle Peñuelas. Un promontorio que como su nombre indica estaba coronado por unas “peñas”, posiblemente, un menhir. Este punto no estaba ocupado por ningún monumento antiguo, aunque hubo cerca un convento llamado de la Concepción. Lo cual cuadra con su significado, ya que este monolito marcaba el punto de paro menor de la luna, momento en que el sol entra en la casa de la luna, su Casa Nocturna. Es decir, se encuentra con la esposa y madre y concibe al hijo.Teníamos, pues, localizados los tres monolitos que marcaban la puerta de entrada al Palacio Nocturno del sol, en la línea del Finis Terrae, hacia Santiago de Compostela.

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Segunda evidencia

El número de oro está también presente en las medidas de la Catedral y estas guardan una relación proporcional con el conjunto de la ciudad antigua. La actual catedral renacentista se construyó sobre otra gótica, cuyas medidas eran ya las de la divina proporción. Según el Deán Mazas esta tenía 185 pies de longitud y 116 pies de ancho, que divididos entre sí nos da, con una diferencia de 0,02, el número de oro.No pretendo avasallar al lector con un maremoto de cifras. Estas se encuentran en cualquier plano levantado a escala y cualquiera puede con una simple división entre la parte mayor y la menor obtener el número áureo. Lo que nos interesa es describir el conjunto y ver qué lugar ocupa la Catedral en este.

La segunda evidencia vino al comprobar que al unirse en línea recta la Torre de las Campanas de la Catedral con la de San Ildefonso esta línea iba a coincidir exactamente con la Puerta del Ángel, por un lado, y por el otro, con la Puerta de Granada, pasando por la Merced. En este último caso me confundía el hecho de que no coincidiera con la torre de la Iglesia. Después supe que la construcción de esta iglesia era relativamente tardía (siglo XVIII) cuando el significado del antiguo santuario estaba ya debilitado, por lo que su construcción fue meramente funcional, no simbólica. Sea como fuere, de lo que no había duda era de la exactitud de los otros puntos.

Luego, comprobé que, en realidad, esta línea tenía que pasar por un extremo de la Catedral en lugar de por la Torre de las Campanas. Ahorro al lector, para no aburrirlo, muchos pasos intermedios en los cálculos y describo sólo los resultados finales. Existen además muchos más indicios y alguna que otra evidencia que paso por alto para no abrumar al lector, las cuales expondré en su momento. Ahora me interesa resaltar que el templo principal de la ciudad, su Catedral, ocupa el centro de todo el sistema. Esta está construida según las medidas de la proporción áurea que se transportan a la ciudad por medio de algunos hitos significativos. En su origen, piedras verticales que señalaban los acontecimientos astronómicos que regían la vida y la cosmovisión de quienes lo construyeron. Las sucesivas culturas que aquí se instalaron sustituyeron los menhires y santuarios asociados a ellos por iglesias y torres, pero perduró su significado, cambiando los antiguos dioses y símbolos por otros correspondientes de análogo significado. Este proceso, como se ha dicho, no es exclusivo del cristianismo, sino de toda civilización antigua. Lo que a nosotros no queda es un mosaico incompleto pero suficiente para ir desvelando el santuario antiguo.

Quedan aún muchas cosas por comprender de su profundo significado, por lo que será necesario que vayamos ordenadamente exponiendo cada una de las partes que explicarán en su momento los detalles.

Tenía así una nueva línea de referencia. Teniendo en cuenta que la distancia entre los lugares mencionados debía de ser la misma, estos puntos resultaron ser los siguientes: un punto de la calle Santuario en línea con la Puerta de Granada, La Merced, un punto del lado noroeste de la Catedral en línea con el altar mayor, la torre de San Ildefonso y el ángulo final del Convento de las Bernardas, prolongación de la Puerta del Ángel. Ahora se trataba de ver qué relación guardaba con la primera línea en el lado opuesto, cuyos puntos de referencia eran Puerta de Granada, Puerta de Martos, Puerta del Ángel y… un punto donde no existía ni había existido ningún monumento al menos por mí conocido: la confluencia entre la calle Virgen de la Cabeza y el Paseo de la Estación. Tracé las dos líneas paralelas sobre el plano y cerré el rectángulo resultante. Interiormente quedaban claramente definidos otros rectángulos definidos por los vértices de San Juan, San Miguel, La Magdalena y Peñuelas, Puerta de Martos, Puerta del Aceituno, de un lado y, de otro, por los mencionados más arriba. El resultado fue sorprendente: los rectángulos interiores así como el rectángulo total guardaban entre sus lados también la proporción áurea.

Íbamos teniendo, así, que el Jaén antiguo estaba contenido en una “mesa” rectangular cuya proporción entre sus lados era la proporción áurea y su división en sucesivos rectángulos guardaban también dicha proporción. Su forma real, la que estaba contenida por sus murallas, semejaba un dragón, con la cabeza en la Plaza de Santa María y la cola en la Magdalena, con un cuerno hacia la antigua Puerta de Noguera y unas alas delimitadas por el recinto amurallado de San Ildefonso. Tal y como se representa en el escudo del cabildo de la Catedral

http://www.diocesisjaen.org/03_CATEDRAL/01_Catedral_Notas.htm Se trataba del dragón o serpiente primordial enroscada en el Árbol Cósmico que atraviesa la ciudad.

Tercera evidencia

Hacía tiempo que sabía que el árbol cósmico que atraviesa la ciudad de Jaén tenía su copa en la parte alta del paisaje, por lo que el supuesto árbol serfirótico, del que habla Eslava Galán en El enigma de la Mesa de Salomón, no estaría en realidad en la dirección que él señala, sino al contrario. Tenía, además, un indicio que así lo indicaba. Se trata de la plaza de la Corona en el barrio de San Félix, un promontorio, unas antiguas eras, que no puede ser hoy identificado como tal pues el barranco de la Alcantarilla, que lo delimitaba, fue rellenado en los años 70 para la construcción de la carretera de Circunvalación.

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Pero, lo que yo buscaba era el remate superior de la Mesa, construido a imagen del Trono de Balkis, que tendría como todo trono un respaldo. La Mesa no era pues totalmente rectangular ni cuadrada, sino que estaba compuesta por un rectángulo rematado en uno de sus lados por un triángulo, que representaba el lado superior celeste, la corona. En su vértice debían confluir, por tanto, todas las líneas de la Mesa. Lo dibujé sobre el plano y medí. Lo primero que resultaba de las medidas era la siguiente proporción: tomando como unidad la mitad de la medida resultante entre La Catedral y San Ildefonso que era la misma que entre la Catedral y La Merced y la misma que entre San Juan y San Miguel, ect. y, por lo tanto, el lado de los cuadrados en que podíamos dividir la Mesa, teníamos, exactamente, desde el vértice del triángulo en la corona a la base, 11 partes. De las cuales 3 correspondían al triángulo y 8 al cuadrado. Pero algo no cuadraba. Lo que yo buscaba era la inscripción en la ciudad del Pectoral del Nombre del Poder, la figura por la que había descubierto las relaciones entre los veintidós arcanos del Tarot, los signos del zodiaco y las letras del alfabeto sagrado y suponía esquema de la Mesa de Salomón. Además, seguían quedando hitos muy significativos en la ciudad y en su historia, como el Arco, antigua iglesia, de San Lorenzo, el Palacio del Condestable Iranzo, la iglesia de San Bartolomé, San Andrés, etc. que no estaban explicados según el actual trazado. Volví a las figuras geométricas y a los números. En ellos estaba escondido sin duda el secreto… y la respuesta. Tracé una paralela a las dos líneas extremas del cuadrado que pasaba por el Arco de San Lorenzo, y que recorría además uno de los extremos del Palacio del Condestable, del que hablaremos en su momento porque estuvo en el secreto, e iba a dar en el cerrillo de la ermita del Calvario. Y medí. Comprobé asombrado que efectivamente se trataba de la base del triángulo que coronaba el rectángulo de 12 cuadrados y cuyo vértice se encontraba en la Corona del barrio de San Félix. Además, la línea desde San Ildefonso hasta San Lorenzo marcaba el punto del equinoccio, ya que forma un ángulo de 90 grados con respecto a eje norte-sur. San Bartolomé, en el eje central que atraviesa el altar mayor de la Catedral une en línea recta San Ildefonso y Peñuelas. San Andrés y el barrio que lo rodea, el antiguo barrio judío con nombres de calles tan significativos como el de la Santa Cruz o del Rostro venían a ocupar el centro de la mesa. Hablaremos más delante de su significado último.

Ante mí apareció la Mesa completa dibujada sobre el plano de Jaén y un sin fin de asociaciones que explicaban nombres, imágenes, símbolos, mitos… Tenía situados, pues, cada uno de sus hitos, ahora era necesario ver si coincidían con el orden de las letras y arcanos por mí descubierto en el orden oculto del Tarot y sus correspondientes significados.

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Cuarta evidencia y final

Acabaré este capítulo refiriéndome al significado que tiene la desviación de 23 grados de la planta de la Catedral con respecto al eje norte-sur. La cosa no estaba demasiado clara al principio de la investigación. Varias dudas surgían al respecto. Se trataba sin duda del eje principal de todo el sistema, del árbol cósmico que lo atraviesa, pero porqué no seguía el eje norte-sur, como era previsible según el significado dado a cada uno de los puntos cardinales en la ciencia antigua. Un día, después de los numerosos cálculos de líneas y ángulos, y la lectura de libros de astronomía, sin buscarlo, se desveló el misterio, su último significado simbólico, por algo que ya sabía pero no había tenido en cuenta: 23 son los grados de la eclíptica o banda zodiacal que marca el recorrido del sol por el firmamento. 55 son, como dijimos, los grados del ángulo de los solsticios con respecto al mismo eje. Esta cifra como se verá después es harto significativa en el I Ching y en el esquema numérico resultante del Modelo Originario de las Artes y Ciencias Antiguas representado en el orden oculto del Tarot. Todo lo cual me llevó a conocer el significado de la cenefa gótica del Obispo Suárez.

http://www.yayyan.com/yayyan/arte/monum-221-arte-02.htm

En definitiva, se trataba de una representación esquemática y cifrada del Árbol Cósmico que viniendo de Sierra Nevada-Granada, el lugar más alto y, por tanto, más cercano al cielo, el lugar por donde descendía el dios solar en su orto del solsticio de invierno a la tierra, atravesando la ciudad en dirección al Finis Terrae, a Santiago de Compostela, su Casa Nocturna, donde se encuentra con su esposa. De ahí que la iglesia de María Magdalena se halle en el otro extremo de la ciudad marcando el punto del ocaso del sol en el solsticio de verano.

Plano de la Mesa o Trono de Balkis

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Los tres monolitos del santuario, sector de Leo, se correspondían con los tres aspectos de la Diosa Madre. El de la Virgen estaba situado en la calle Concepción Vieja, final de Peñuelas. El de la Esposa en la actual iglesia de la Magdalena. El de la viuda en la desaparecida iglesia de San Miguel. A partir de este último el terreno desciende bruscamente hacia el sector de Cáncer, relacionado con el valle profundo, el agua, donde se encontraba el poblado (hoy Marroquíes Bajos). Su figura coincide con Y del signo Leo, más I del signo Virgo, la pata de oca símbolo iniciático relacionado con el culto a la Diosa Madre. Lugar donde se encontraba el dios Sol, con la diosa Luna.

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Se aclaraba también porqué la catedral de Jaén está bajo la advocación de la Virgen de la Asunción. Esta se encuentra representada en su puerta Este, mientras en su puerta Oeste está representada la Virgen de la Concepción, lo que significa que la Madre de Dios asciende al Cielo a través del Árbol Cósmico por oriente hacia la salida del sol en su solsticio de invierno (lugar más alto del paisaje y por lo tanto más cercano al cielo) y hace descender, concibe, al dios solar en el Oeste (lugar de la puesta del sol en el solsticio de verano). Lo cual se corresponde con los signos del sector del zodiaco terrestre donde se halla la ciudad de Jaén y su montaña sagrada (Virgo-Leo).

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En la simbolización del paisaje Jabalcuz es el cuerpo del escorpión o en otras versiones dragón o lagarto primordial que habita en las raíces del Árbol Cósmico, el lugar donde se pone el sol, sus pinzas son el signo de Libra (según la antigua visión que relata George de Villefranche) son La Peña y la parte posterior del cerro de Santa Catalina jaen14.jpg

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Ir a las evidencias: el modelo originario, respecto al orden de las letras, el zodiaco terrestre, los signos del zodiaco, simbolismo del paisaje sagrado, simbolismo del paisaje sagrado 2, el enigma desvelado.

© Luis Lucena Canales – 2007

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El Arkegrama tiene, así, dos vías de acceso por Oriente o salida del sol, el camino de la Guardia:

-La vía ascética, del ermitaño o sabio, que asciende hacia Puerto Alto -> Mágina con el fuego divino en la mano. Representa al sol que camina hacia el solsticio de invierno, la “insensata sabiduría” de Prometeo.

-La vía mundana, de Le Mat, el loco, camino que desciende hacia el río y lo cruza hacia la ciudad. El sol que camina hacia el solsticio de verano, la “insensata torpeza” humana, pues por su culpa Pandora liberó de la jarra regalada por Zeus todos los males (según cuenta Hesíodo en Trabajos y días). Pero quien dice todos los males dice todos los bienes, menos la esperanza.

Tenemos, por consiguiente:

Los diez:

Φ: Estrella, fuente, eje, emanación, sublimación, espiritualización.

Θ: fuego, montaña del rayo, dominio, acción, inteligencia, energía creadora.

Δ: aire, paso entre montañas, cielo, orden, estructuración, mente.

Γ: tierra, montaña madre, generación, materialización

K: agua, valle, emoción, sentimiento

X: Sol, atención, acción, movimiento, energía, vida.

P: sur, verano, calor, fruto maduro, cumbre de la montaña, ascensión, renovación.

Λ: este, primavera, árbol, flor, fruto verde, viento, transición, soledad.

Σ: oeste, otoño, recolección, ciudad, relaciones sociales

B: norte, invierno, frío, semilla, casa del hombre, hogar, recogimiento, conocimiento

Los doce (puede compararse su significado con los habitualmente atribuidos a los signos zodiacales):

M: la quebrada, el camino de la destrucción, análisis, separación. Se dirige fuera del sistema, al punto más alto cuya proyección es Sierra Nevada-Granada.

A: cumbre, el principio de la acción manifestación, la creación, punto de unión cielo-tierra.

O: lluvia, tormenta, trueno, el ciclo, la fecundación, lo oscuro y profundo, el deseo, el manantial y la cueva.

E: la ladera de la montaña, el puente o árbol, la santidad, unión del cielo y la tierraI: la montaña cercana, madre, materialización Y: el templo, la torre, el llano entre la montaña y el valle, el cielo en el hombre.H: el puerto, camino entre montañas, equilibrio mental, cambio de vertiente.

F: la encrucijada de caminos, la duda.

Π: el camino ascendente, la pasión, el impulso, la búsqueda de conocimiento, la soledad, espiritualización.

T: camino descendente, el instinto, la búsqueda de placer, el impulso material, materia prima.

N: el río en su punto más bajo, el vado, entre las dos orillas, imaginación, sentimientos cercanos, familiares.

Ω: el lago, el espejo de la luz, la luna, lo ancestral y profundo, el estanque o depósito de la memoria colectiva.

Ahora bien, qué significaba todo esto (ya he dicho que lo expuesto es sólo una porción de los datos obtenidos). He de confesar que no lo sé a ciencia cierta, aunque tenga mi teoría, que estoy dispuesto a considerar con otros. Es decir, que lo que propongo es una hipótesis que no me importaría ver negada si alguien demostrara lo contrario: mi única certeza se basa en las correspondencia expuestas, lo demás son dudas.

Veamos que dice la arqueología:En el tercer milenio antes de Cristo había en Andalucía dos grupos claramente diferenciados. Dice Narciso Zafra de la Torre, arqueólogo, en una conferencia fechada en 20-06-94articulo_nzafra1.jpgarticulo_nzafra2.jpg articulo_nzafra3.jpgarticulo_nzafra4.jpg
Ver todo el artículo

www.coajaen.org/Visitas%20Patrimonio/DOLMEN%20OTIÑAR.pdf

Entre los pastores de las montañas de Andalucía Oriental (Narciso Zafra se refiere a la Sierra Sur porque su conferencia se circunscribe a la provincia de Jaén) y los agricultores del valle, el punto medio entre la montaña y el valle es la actual ciudad de Jaén. Ya se expuso en la descripción del territorio en Claves del paisaje sagrado de Jaén-Granada. Pudo ser, por tanto, el santuario de Oringi un lugar de encuentro entre unos y otros.

Viniendo por la carretera de Úbeda hacia Jaén puede verse, al atardecer, que el lugar por donde se pone el sol es precisamente las montañas cercanas a Jaén (Jabalcuz, La Mella, Cerro de Santa Catalina) cuya silueta recuerda a una mujer tumbada (¿La Gran Madre?)

El territorio de los ganaderos eran las montañas que se hallan en la parte alta del Guadalquivir, Andalucía Oriental. Los agricultores ocupaban la parte baja del río, Andalucía Occidental. El lugar que para unos era “donde se pone el sol” para los otros era “por donde sale el sol”. Y esta era su frontera y su punto de encuentro. Se entiende entonces que lo llamaran Oringi (Aurgi para los romanos), “lugar donde se engendra el oro” o el sol y, también, la sabiduría, ya que en este centro se encontraba el observatorio astronómico megalítico, el santuario de la Diosa Madre. Lugar donde comerciaban y donde recibían los conocimientos impartidos por los sacerdotes astrónomos encargados de la medición del tiempo, del que dependían tanto unos como otros. Si además en las formas de sus accidentes geográficos podían proyectarse figuras, como se hacía con las constelaciones en el cielo, estas constituirían la base de su lenguaje simbólico, a través de las cuales expresaban por medio de metáforas los acontecimientos astronómicos observados.

Los hitos, menhires o columnas, señalaban los principales acontecimientos astronómicos del año solar y lunar (el Gran Año de 18-19 años solares) que regulaba sus vidas, sus rituales, sus relaciones sociales, etc. Si a estos hitos se le asignaba una divinidad tutelar también podía asignársele una letra, un sonido que daría lugar a su nombre. Estos sonidos y letras no eran elegidos al azar sino a una lógica fonética y gráfica que nos llevaría demasiado espacio exponer detalladamente pero que apuntaremos, no obstante.

Como dice el académico Vicente García de Diego en Diccionario de voces naturales “El hombre oyó vocales y consonantes semejantes a las suyas en las voces de los animales y de las cosas y vio fácil interpretar con su propio sistema de letras la vida de los seres animados que veía en su contorno”. El hombre aprendió a hablar imitando las voces de los animales (gruñidos, balidos, mugidos, ladridos…) y de los fenómenos naturales (los sonidos del río, del mar, de la piedra al caer, del golpe del bastón, del fuego del incendio y de la hoguera, del trueno y del rayo de la tormenta y de los vientos) y, por lo tanto, desde el principio sus sonidos articulados tenían un significado preciso, que más tarde se estructuraron en un sistema cerrado, completo, de significaciones arquetípicas, simbólicas relacionadas con los movimientos (ortos y ocasos en el horizonte) de los astros y de análoga manera dio forma a las letras que representaban esos sonidos en su relación con el paisaje que le rodeaba.

Nos referimos a una concepción del lenguaje, según la cual el estudio de la onomatopeya, ya sea esta natural (imitación de los sonidos naturales) o simbólica (” ‘una cierta adaptación de la fonalidad de la palabra creada a la idea que representa’ ” (Regnaud) o, en otros términos, una representación sonora de acciones o cosas insonoras”, según Vicente García de Diego), puede acercarnos al sustrato común y originario de la lengua y a partir de este a la lengua natural o adámica, al origen mismo de la lengua.

Seguimos huellas, señales, pistas. Las nuestras son sólo algunas de las posibles.

Resulta significativo lo que dice Bertil Malmberg en La lengua y el hombre:“En todas las lenguas existen, desde luego, capas de palabras que pertenecen a distintas necesidades primitivas de expresión, tales como las onomatopeyas y otras formaciones imitativas, frecuentemente de tipo infantil y construidas a base de los modelos de estructura fonológica más general y fundamental; una oclusiva no bien fijada, t o p, junto con una vocal generalmente abierta, es decir, la estructura silábica más sencilla posible repetida un número indefinido de veces. Que este tipo de palabras muestren una extensión tan grande en las lenguas del mundo no depende ni del parentesco ni de los préstamos de vocabulario, sino, pura y simplemente, de que se trata de estructuras sencillas que subyacen a todos los sistemas lingüísticos, y de que en los niveles primitivos de la comunicación humana, donde surgen los tipos en cuestión, se emplean exclusivamente estas pobres estructuras lingüísticas. Las coincidencias dependen sólo de esto y del carácter imitativo de dicho tipo de palabras. Mas no se trata, todavía, de signos completamente arbitrarios. El mam-mam-mam de un niño pequeño refiriéndose a la comida –y secundariamente a la madre- está en el límite entre los sonidos expresivos no estructurados y el signo lingüístico construido fonológicamente”… “Con una estructura silábica sencilla y conteniendo respectivamente p y m (a veces también t y n), aparecen en tantos lugares que debe suponerse que han surgido sin la colaboración de los caminos normales de préstamos lingüísticos y responden más bien a un nivel lingüístico muy amplio y primitivo.”Así tenemos que la sílaba ma en casi todas las lenguas remite a madre, sueño, comida, necesidades naturales… mamar: sonido labio-nasal: madre, comida, pecho y la pa- con un contenido señalativo general “se asocia a algo que el niño tiene frecuentemente delante y que reconoce, pero que no está relacionado con el acto de mamar”. Resulta curioso comprobar que estos sonidos se corresponden con el significado simbólico que tienen en el sistema de correspondencias simbólicas del Modelo Originario.

El sonido ma es uno de los primeros que aprende el niño, como el sonido ga (gutural, interior, profundo) referidos a madre, comida y M, como se dijo es agua o leche nutricia, relacionado con el arcano La muerte y, por lo tanto, con la madre que todo lo devora (uno de los aspecto, el más terrible, de la Gran Madre). El sonido pa (labial, exterior) representa el movimiento hacia fuera, el movimiento del sol que viene de su Casa Nocturna en el solsticio de verano (Norte) hacia su solsticio de invierno (Sur) donde se acerca a su fin celeste para renacer en la tierra y es el lugar por donde el sol sale (el Este). Por eso es coherente relacionarlo con el arcano El ermitaño, el que porta el farol o antorcha, el fuego sagrado robado por Prometeo a los dioses. Los sonidos en el Arkegrama están ordenados de manera que distingue entre lo profundo (tierra, agua) y lo elevado (aire, fuego), así como entre salida y puesta del sol, con sus significados simbólicos correspondientes.

Ir a las evidencias: el modelo originario, respecto al orden de las letras, el zodiaco terrestre, los signos del zodiaco, simbolismo del paisaje sagrado, simbolismo del paisaje sagrado 2, el enigma desvelado.

© Luis Lucena Canales – 2007

Era necesario comprobar si este orden tenía que ver con el paisaje que nos servía de referente y… efectivamente el río corría de sur a norte, como un eje desde la Quebrada del dios doble Jano (Quiebrajano), en el extremo más alto, al lago de Ω, ω, W, Las Lagunillas donde se encontró el poblado calcolítico de Marroquíes Bajos, el extremo más profundo del paisaje.

M deriva de un signo egipcio que significa agua, así como el signo fenicio derivado de este, antecedente de las emes grecolatinas. Así, también en las lenguas semíticas “agua es mw en egipcio, mo en copto, maiim en hebreo y arameo, mu en asirio, ma’un en árabe”. Historia de las letras de Gregorio Salvador (de la Real Academia de la Lengua) y Juan. R. Lodares.

Omega, Ω, se ha asociado con el fin (el alfa y omega: el principio y el fin) pero por el Arkegrama sabemos que no se refiere al principio y fin del alfabeto sino al del paisaje del santuario antiguo de Oringi, origen del alfabeto. Sus mismas formas reflejan el paisaje: M es una quebrada entre montañas, así como Ω, ω es un lago.

Además este eje, el eje cósmico o axis mundi, contiene la sílaba sagrada de los hindúes (OM), y la fusión de ambas forman el anagrama de las barbas del Santo Rostro.

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Símbolo relacionado con la Diosa Madre.

X es el punto central donde confluyen todos los ejes y Φ, φ, quizá… esquema de la ciudad de la Atlántida, esquema del poblado de Marroquíes Bajos tal y como expusimos en la entrevista. (enlace).

Δ es la montaña de Mágina; Γ, la escuadra que dibuja y construye el observatorio astronómico; Σ, es representación de ese mismo observatorio, es decir, del mundo o totalidad manifestada. Este último proviene según Gregorio Salvador y Juan. R. Lodares (op. cit) de un ideograma egipcio que representa “un lago del que salen juncos y lotos”:

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¿Un lago? ¿Juncos y lotos o menhires, es decir, columnas alfabéticas? “En el alfabeto griego de la isla Eubea la sigma se trazaba con tres líneas, ya de forma recta, ya redondeada” (op. cit.) ¿Los tres menhires del observatorio astronómico megalítico que señalaban las posiciones de la puesta de sol en su solsticio de verano y las posiciones extremas de la luna? ¿Las tres manzanas de oro del Jardín de las Hespérides que roba Hércules en uno de sus trabajos? En cualquier caso, el tres habitualmente asociado a la Diosa Madre. Ya veremos con más detalle más adelante, cuando expongamos los indicios y algunas evidencias del santuario antiguo en la ciudad Jaén, el porqué del tres en relación con la Diosa.

Estos son sólo algunos detalles de los muchos relacionados con la forma de las letras griegas y el paisaje sagrado.Pasamos ahora a dibujar sobre un plano de la comarca de Jaén el zodiaco y sus lugares significativos.

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Lo nos da el siguiente diagrama invertido con respecto al anterior:

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Con respecto al significado de los arcanos según la posición he aquí algunos de sus significativos indicios:

(Estamos a la espera de poder ofrecer un reportaje fotográfico completo sobre el entorno de la ciudad de Jaén que hoy por hoy no existe en Internet.)Para ver algunas rutas por estos parajes:

http://usuarios.lycos.es/quebrantahuetor/

http://www.cpoyato.com/Sierradejaen/sierrasur/index.htm

Utilizaremos instantáneas del programa Google Earth por el momento, ya que este nos permite situarnos en cualquier punto y a cualquier altura que precisemos.

Y es La torre Dios, es decir, el templo, el santuario antiguo, la mezquita musulmana, la catedral cristiana y está donde le corresponde en el paisaje (Leo) y tiene en cierta iglesia de Jaén (San Juan=Jano) una inscripción en la campana de su única torre que hace referencia a su signo: “he aquí la cruz del Señor. Huid enemigos. Venció el león de la Tribu de Judá y de la raíz de David”. http://www.yayyan.com/Yayyan/Arte/monum-24-arte-04.htm

I es la rueda de Fortuna, es decir, la montaña sagrada de Virgo y está en el signo que le corresponde. cerro_stacatalina.jpg

E es el Papa, lo que vale decir el Pontífice, el puente que une tierra y cielo, el Árbol cósmico de tres niveles ya presente en la cosmovisión chamánica. La forma de su letra y de su signo del zodiaco (Libra) está inscrita en el paisaje.
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O es Jabalcuz, lugar por donde vienen las nubes, se inicia la lluvia, como indica la rueda de Fu-Shi (ver correspondencias con los trigramas del I Ching), y como saben los lugareños y expresan por el siguiente refrán jiennense: “cuando Jabalcuz tiene montera, llueve, quiera Dios o no quiera”.  Lugar, por tanto, donde las energías celestes descienden a la tierra, al mundo.

A es la Pandera, el compás divino que dibuja en O el círculo de la creación. El comienzo y fin de los ciclos naturales de la reproducción y de la vida. Sagitario el que dispara al cielo. El centauro Pan, por lo que Pandera viene a ser el altar o ara de Pan, que significa “todo” en griego. Y que curiosamente tiene una peña llamada del Altar.

http://usuarios.lycos.es/quebrantahuetor/ficheros/sur/vespana02.htm

Su arcano El Mago tiene en su figura la forma de una A y su número Uno indica principio, creación, como corresponde al lugar más alto del contorno, donde están situadas las fuentes del río de raíces argénteas.

H es el llano entre montañas que conduce a Puerto Alto, que conduce al cielo, pasillo entre Sierra de Grajales y cerro de San Cristóbal y cruzado por el río Guadabullón que remata en Pico Mágina. Acuario o el aguador que sostiene la pértiga como el arcano correspondiente que sostiene la balanza de La Justicia.

F, digamma, V, es San Cristóbal, el Hércules cristiano en la encrucijada como indica la figura de su arcano El enamorado (Dante frente al conocimiento mundano de Virgilio y el divino de Beatriz).

Π, pi, es el camino que asciende, la puerta, el ermitaño que como Prometeo (el pensamiento previsor) porta la antorcha de la sabiduría robada a los dioses. El ermitaño. El impulso de Aries.

T es el Toro o Epimeteo (el pensamiento del pasado), el camino que desciende al submundo (su dirección de marcha es opuesta al ermitaño), el hermano de Prometeo que propicia que Pandora (o Pandera) abra la caja de los males humanos, o la Creación que se refleja en N.

ayn.jpg

N, num, las aguas primordiales donde se produce el reflejo de A que da origen al mundo. Lugar más bajo del paisaje por donde discurre el río de Jaén y se encuentra con el Guadabullón que viene de Mágina. A donde se dirige el Loco. De aquí que el Tarot recomiende TEMPLANZA. René Guenon en Símbolos fundamentales de la Ciencia Sagrada citado tiene un artículo totalmente clarificador sobre esta letra.

M y Ω, ya se ha dicho, ocupan los dos extremos del eje sur-norte y así como omega ocupa el lugar del lago, el lugar más bajo y profundo asimilado a Poseidon, dios del mar y rey de la Atlántida, my es el barranco por donde discurre el río Quiebrajano cuando se abre al valle junto al Puente de la Sierra, y representa la puerta estrecha que conduce al otro lado, a la otra vida, por eso sobre él se halla situado el arcano El Juicio Final (número 20, letra P, rho) que significa renovación, renacimiento, el Paraíso en la línea que une Jaén con Granada, en el camino del sol (X).

Por otro  lado, el lugar de M en el paisaje (Capricornio) quizá explique el que la patrona de Granada sea la Virgen de las Angustias con el Cristo muerto en sus rodillas en forma de M.

jaen08.jpg

Lo que explica el significado del chrismon o anagrama de Cristo en su relación con el sol y la resurrección

crhismon.jpg

Sigue en

Las evidencias: simbolismo del paisaje sagrado 2.

Ir a las evidencias: el modelo originario, respecto al orden de las letras, el zodiaco terrestre, los signos del zodiaco, simbolismo del paisaje sagrado, simbolismo del paisaje sagrado 2, el enigma desvelado.

© Luis Lucena Canales – 2007

Los signos del zodiaco

Mayo 21, 2007

Habitualmente los que escriben sobre el Tarot asignan los signos del zodiaco a los arcanos o bien atendiendo a similitudes entre unos y otros o haciendo una asignación correlativa. Tanto en un caso como en otro no hacen sino optar por una solución arbitraria, soslayan el problema al no tener ni idea de como hallar la solución.

El problema del Tarot es que nos encontramos con unas imágenes muy sugerentes pero sin texto. Imágenes asociadas a números que pueden interpretarse de infinitas maneras. El primer libro que menciona al Tarot como libro de sabiduría data del siglo XVIII (El mundo primitivo (1782) de Court de Gebelein, 1719-1784) y en 1854 Eliphas Lévi escribe Dogma y Ritual de la alta magia primer libro enteramente dedicado a la filosofía del Tarot. A partir de entonces se han escritos muchos otros difiriendo todos en sus ideas generales, análisis y atribución de significados de los arcanos. Nosotros, al relacionarlo con las letras del alfabeto sagrado y con los accidentes geográficos del paisaje sagrado de Oringi, los signos del zodiaco, el árbol sefirótico de la Cábala y el I Ching, hacemos posible el conocimiento del Tarot por estas ciencias antiguas de probada tradición. Los significados de los arcanos se derivan fácilmente de las relaciones establecidas, por lo que el libro sobre el Tarot tendrá como fundamento la ciencia de las letras, de los números y de los símbolos según la tradición sagrada y no según el capricho de los que han escrito sobre él siguiendo los dictados de sus creencias e ideologías. O mejor dicho, no hará falta escribir ningún libro sobre el Tarot, pues teniendo las correspondencias exactas con estas artes y ciencias antiguas aprenderemos sobre el Tarot en los libros de Cábala, Alquimia, Astrología…

Pero, las correspondencias con los signos estaban sin establecer. Yo contaba, sin embargo, con una intuición o revelación primaria que debería comprobar después paso a paso. Esta intuición vino a mí durante una noche en vela hace unos veinte años y se plasmó a través del Pectoral judío del Nombre del Poder. La pista me la dio una tabla del libro Astrología esotérica recobrada de Georges de Villefranche. E inspirado por la inscripción que, según cuenta Eslava Galán en el Enigma de la Mesa de Salomón, hubo en la Casa de las Almenas de Jaén del médico hebreo Hasday ben Chaprut y que guardaba relación con el mencionado pectoral, establecí aquella noche la relación de los arcanos del Tarot y las letras griegas con los doce signos del zodiaco, las cuatro energías o estaciones del año, los cuatro puntos cardinales y los dos extremos del eje cósmico de la siguiente manera:

pectoral-arcanos.jpg

Signos del zodiaco

Arcanos mayores del Tarot

© Luis Lucena Canales

Letra
Aries VIIII L’HERMITE El ermitaño Π
Tauro LE MAT El loco T
Géminis XIIII TEMPÉRANCE La templanza N
Cáncer XVIII LA LUNE La luna Ω
Leo XVI LE MAISON DIEV La casa (de) Dios Y
Virgo I – XLA ROUE DE FORTUNE La casa de (la) Fortuna I
Libra V LE PAPE El papa o el sacerdote E
Escorpio XV LE DIABLE El diablo O
Sagitario I LE BATELEUR El mago A
Capricornio XIII (sin nombre) La muerte M
Acuario VIII LA JUSTICE La justicia H
Piscis VI L’AMOVREVX Los enamorados o El enamorado F
Energías
El padre – aire IIII L’EMPEREUR El emperador Δ
La madre – tierra III L’IMPÉRATRICE La emperatriz Γ
El hijo – fuego VII LE CHARIOT El carro Θ
La hija – agua XI LA FORCE La fuerza K
Direcciones
Este-primavera XII LE PENDU El ahorcado o El colgado Λ
Oeste-otoño XXI LE MONDE El mundo Σ
Sur-verano XX LE JUGEMENT El juicio (final) P
Norte-invierno IILA PAPESSE La papisa o La sacerdotisa B
Eje
Sur-fuego-cenit XVIIII LE SOLEIL El sol X
Norte-agua-nadir XVII L’ETOILE La estrella Φ

En este esquema había una serie de coincidencias significativas, tales como:

El nivel inferior contenía la palabra ΠΩNT (PONT), que en griego significa mar.

El nivel medio contenía la palabra YOEI, que sonaba a Yové, otro nombre de Júpiter, o Javé nombre de Dios en Hebreo.

El superior contenía la palabra AFHM (AVEM), que sonaba a Aum hindú o sea Om o el avem cristiano.

Las columnas decían:

Columna del fuego: ΠYPAΘ (PIRAZ), que sonaba fuerte y chisporroteaba como el fuego, como Pir (fuego en griego), o pira.

Columna del aire: ΔΛNEH (DLNEH), que sonaba ululante y suave como el viento, como El, Elohim.

Columna del agua: KΩBOV (KWBOV) que sonaba como el chapoteo y el susurro del agua y se cerraba sobre sí mismo como el huevo, como Cava o cueva.

Columna de tierra: ΓMIΣT (GMIST), que sonaba como a golpe del cayado divino en tierra, a generación y a mistérico (los antiguos misterios en honor de la Diosa Madre).

Las letras de los cuadrantes daban los siguientes sonidos (a modo de ejemplo):

ΔHF (DEU) =Deus.

ΓIY (GY)=Gaia.

ΘOA (ZOA) =Zeus.

KN = Okeanos; ΩNT ont (desinencia de PONT, mar y FONT, fuente).

Como se verá cada nombre tiene relación con el significado de su cuadrante.

Ir a las evidencias: el modelo originario, respecto al orden de las letras, el zodiaco terrestre, los signos del zodiaco, simbolismo del paisaje sagrado, simbolismo del paisaje sagrado 2, el enigma desvelado.

© Luis Lucena Canales – 2007

El zodiaco terrestre

Mayo 21, 2007

Sobre astrología:

http://cura.free.fr/cura-esp.html

http://www.astro-campus.com

Veamos ahora las posiciones de las letras del alfabeto sagrado griego en el paisaje relacionándolas con el zodiaco terrestre de Oringi, entendiendo que esta es en principio una hipótesis de trabajo sugerida por la disposición de los accidentes geográficos en el territorio estudiado (entorno de Jáen).

La manera en que llegué, en el proceso de la investigación, a establecer las siguientes correspondencias fue un ejercicio tanto de intuición como de razón, tal y como explico en la entrevista de José H. Cero (enlace).

Disponía del alfabeto griego ordenado según el hebreo, lo que me permitía conocer su relación con los arcanos del Tarot, ahora bien ¿cuál era la relación con los signos zodiacales?

Los jinas (la intuición) operaron a mi favor haciéndome sospechar que el paisaje de Jaén contenía un zodiaco terrestre como afirma G. de Villefranche de otras ciudades sagradas y oraculares, como Delfos.

Comenzaron a aparecer indicios y evidencias tal y como cuento en Los Cuadernos de Jana, si bien nosotros no podemos ahora entretenernos en estos pormenores, así que iremos directamente al grano. Lo que parece claro es que el Tarot reproduce un paisaje simbólico, en el que podemos reconocer el paisaje del entorno de Jaén.

Describamos el entorno natural de la ciudad y su relación con los arcanos del Tarot, las letras del alfabeto sagrado griego y los signos del zodiaco. Empecemos describiendo los ejes y sectores en que se encuadra el zodiaco y que representan el eje vertical, los cuatro elementos y las cuatro energías relacionadas con los cuatro puntos cardinales. Para una comprensión de las divisiones de los diagramas de sabiduría helénicos, hindúes y tibetanos véase el libro ya citado de Ignacio Gómez de Liaño.

Aconsejo a los neófitos familiarizarse con las figuras de los arcanos del Tarot en los siguientes enlaces

http://www.camoin.com/es/index.asp

http://es.wikipedia.org/wiki/Tarot_de_Marsella

El eje norte-sur

Arcano Letra Significado
XVIIII, El sol X, χ, ji, sonido en castellano J Sur, el sol, el día, la luz, energía de manifestación, de realización, percepción-acción
XVII, La estrella Φ, φ, phi, sonido en castellano F Norte, la estrella polar, la fuente primordial, el eje cósmico, la noche, la oscuridad, energía de emanación

©Luis Lucena Canales

Son el yin y el yang de los chinos, los dos momentos de la respiración cósmica (la respiración de Brahma para los hindúes), pues representan los sonidos primarios reales que hacemos al respirar. Numerosas onomatopeyas de todas las lenguas así lo indican (véase el Diccionario de voces naturales del académico Vicente García de Diego.) Son la emanación-manifestación, implosión-explosión, las fuerzas centrípetas y centrífugas primordiales que dan lugar al universo.

Primer cuaternario

Representados en el paisaje por los cuatro puntos correspondientes a las salidas y puestas del sol en los solsticios. Lo que da lugar a cuatro sectores o cuadrantes relacionados con los cuatro palos del Tarot, los cuatro elementos (fuego, aire, agua, tierra).

Orientación Número y arcano Letra Arquetipo, elemento y palo Paisaje sagrado de Oringi
Sudeste, salida del sol en el solsticio de Invierno 4. El emperador Δ, delta El padre primordial. Aire, bastos Mágina, Los Millares Almería
Noroeste, puesta del sol en el solsticio de Verano 3. La emperatriz Γ, gamma La madre primordial. Tierra, oros La ciudad de Jaén y su montaña cósmica, Cerro de Santa Catalina
Sudoeste, puesta del sol en el solsticio de Invierno 7, El carro Θ, zeta El hijo. Fuego, espadas Cerro de Jabalcuz
Noreste

©Luis Lucena Canales

11, La fuerza Κ, cappa La hija. Agua, copas Confluencia del río de Jaén con el Guadalbullón, Cerro Molina

Comprender porqué es así y no de otra manera resultará del estudio de las correspondencias simbólicas de las culturas antiguas, de los nombres de dioses y héroes antiguos… para lo cual no tenemos tiempo en una aproximación como esta. Señalemos solamente las correspondencias siguientes: Algunos nombres de dioses y principios relacionados con estos sonidos a modo de ejemplo:

Δ, delta: δαίμων, dios, Deus (occiosus), Dyēus, dios indoeuropeo del día

Θ, zeta, θεϊον, el azufre alquímico, el rayo, el fuego, Zeus, dios activo, Zagreo

Γ, gamma: γα, γη, tierra, Gaia, Gea, Diosa madre, la Tierra

Κ, cappa: Κόρη, la joven, la virgen, Proserpina, relacionada con la Shekinat hebrea, el Ka egipcio, el K’i chino, Kali hindú, Balkis, la reina de Saba., el vaso o recipiente (kύαθoς, kύλιξ, kρατηρ, kαρχήσιον, etc.)

Así hay sonidos luminosos y oscuros tal y como puede observarse en las onomatopeyas (Op. cit. De Diego de Vicente).

Su diagrama es:

diagrama1.gif

Segundo cuaternario

Orientación Número y arcano letra Arquetipo, significado Paisaje sagrado de Oringi
Este 12, el colgado Λ, lambda Introspección. Iniciación. Aire La entrada, camino de la Guardia
Oeste 21, El mundo Σ, sigma El mundo.Tierra La ciudad
Sur 20, El juicio final Ρ, rho Renovación,Iluminación.Fuego La sierra, las montañas
Norte Β, beta El alma del mundo. Agua El valle, el río

©Luis Lucena Canales

Su diagrama es:

diagrama2.gif

Algunos nombres de dioses relacionados con estos sonidos a modo de ejemplo:

Λ: El, Elohim, Alá

Σ: Isis, diosa de la tierra en Egipto

Ρ: Ra, dios Sol en Egipto, Ares, dios griego de la guerra, Tyr germano

Β: Bubastis, diosa egipcia de la luna. Ba’al y Belit, dioses asirios, Balkis, la reina de Saba.

Algunas de las correspondencias numéricas significativas de las muchas que se dan en el Arkegrama

En este cuaternario resultan especialmente significativas las siguientes relaciones numéricas: Eje vertical: sur-norte: 20+2=22Eje horizontal: 12+21=33Cuya suma es 55, el número que en el I Ching se asigna a la totalidad: “La suma total de los números del Cielo y la Tierra da 55.” (Ta Chuan, Gran tratado, de I Ching, el libro de las mutaciones de Richard Wilhelm)22+1 es el ángulo de desviación de la eclíptica y el ángulo de las torres de la Catedral de Jaén con relación al eje norte-sur.

Los dos cuaternarios y su relación con los trigramas del I Ching

i-chig_arkegrama.jpg

El Árbol de la Cábala, de diez sefirots, está formado por los ocho de los dos cuaternarios más los dos del eje.

Los doce signos tal y como los conocemos hoy en día fueron enumerados por el astrónomo griego Claudio Ptolomeo en el siglo II, basándose en el sistema astrológico sumerio.Puede observarse cierta semejanza entre la grafía de los signos zodiacales y sus correspondientes letras griegas con desfase de un signo, lo que quizá se deba al reajuste que debió sufrir el zodiaco por el cambio de signo del ascendente(de Tauro a Aries) debido a la precesión de los equinoccios..No deja de ser curioso que el zodiaco más antiguo, la primera representación de los doce signos de acuerdo con el antropólogo Leo Frobenius, que se conoce esté representado por medio de letras y alguno de los actuales signos en el río Susfana (Atlas). Según Demetrio Santos: “los símbolos que se nos muestran despiertan dudas, por su parecido con el alfabeto líbico, y con otros signos zodiacales históricos tardíos, que lo hacen sospechar cristiano. Ciertamente las figuras rupestres adjuntas pueden provenir de -10.000, pero es difícil asegurar que todas sean coetáneas”. http://cura.free.fr/xxx/27santos.html

Pero a mí me parece más lógico inferir que lo que esto significa es que en su origen los signos del zodiaco eran representados por letras.

Ir a las evidencias: el modelo originario, respecto al orden de las letras, el zodiaco terrestre, los signos del zodiaco, simbolismo del paisaje sagrado, simbolismo del paisaje sagrado 2, el enigma desvelado.

© Luis Lucena Canales – 2007

Partiendo de la tabla trascrita en la entrada sistemas de correspondencias

Número árabe y romano (Tarot) Letra griega Letra hebrea
1, I Α, alfa א, aleph
2, II Β, beta ב, beth
3, III Γ, gamma ג, gimel
4, IIII Δ, delta ד, daleth
5, V Ε, epsilón ה, heh
6, VI F, digamma ו, vau
7, VII Η, eta ז, zain
8, VIII Θ, zeta ח, cheth
9, VIIII Ι, iota ט, teth
10, X Κ, cappa י, yod
11, XI Λ, lambda כ, caph
12, XII Μ, my ל, lamed
13, XIII Ν, ny מ, men
14, XIIII O, omicrón נ, nun
15, XV Π, pi ס, samech
16, XVI Ρ, rho ץ, ayin
17, XVII Σ, sigma פ, peh
18, XVIII Τ, tau צ, tzaddi
19, XVIIII Υ, ypsilón ק, qoph
20, XX Φ, fi ר, resh
21, XXI Χ, ji ש, shin
22 Ω, omega ת, tau

Observamos la no correspondencia en el orden de los dos alfabetos a partir de 6, digamma. Si prestamos atención veremos que a partir de 9, iota, y hasta 13, ny, se produce un desfase del griego con respecto al hebreo pero que el orden es el mismo en:

Iota-yod

Cappa-caph

Lamda-lamed

My-men

Ny-num

Falta por tanto una letra en el orden griego y eta y zeta están cambiadas de lugar pues zeta es claramente zain y eta puede ser la cheth hebrea. Tenemos por lo tanto:

Número árabe y romano (Tarot) Letra griega Letra hebrea
1, I Α, alfa א, aleph
2, II Β, beta ב, beth
3, III Γ, gamma ג, gimel
4, IIII Δ, delta ד, daleth
5, V Ε, epsilón ה, heh
6, VI F, digamma ו, vau
7, VII Θ, zeta ז, zain
8, VIII Η, eta ח, cheth
9, VIIII ט, teth
10, X Ι, iota י, yod
11, XI Κ, cappa כ, caph
12, XII Λ, lambda ל, lamed
13, XIII Μ, my מ, men
14, XIIII Ν, ny נ, nun
15, XV O, omicrón ס, samech
16, XVI ץ, ayin
17, XVII פ, peh
18, XVIII צ, tzaddi
19, XVIIII ק, qoph
20, XX ר, resh
21, XXI ש, shin
22 ת, tau

Vamos ahora a fijarnos en el parecido (tendiendo en cuenta sonido y grafía) entre letras griegas y hebreas para ir llenando los huecos vacíos:

Letra griega Puede ser Letra hebrea
Υ, ypsilón ץ, ayin
Ρ, rho ר, resh
Σ, sigma ש, shin
Τ, tau ת, tau

Y añadimos en el cuadro general estas letras

Número árabe y romano (Tarot) Letra griega Letra hebrea
1, I Α, alfa א, aleph
2, II Β, beta ב, beth
3, III Γ, gamma ג, gimel
4, IIII Δ, delta ד, daleth
5, V Ε, epsilón ה, heh
6, VI F, digamma ו, vau
7, VII Θ, zeta ז, zain
8, VIII Η, eta ח, cheth
9, VIIII ט, teth
10, X Ι, iota י, yod
11, XI Κ, cappa כ, caph
12, XII Λ, lambda ל, lamed
13, XIII Μ, my מ, men
14, XIIII Ν, ny נ, nun
15, XV O, omicrón ס, samech
16, XVI Υ, ypsilón ץ, ayin
17, XVII פ, peh
18, XVIII צ, tzaddi
19, XVIIII ק, qoph
20, XX Ρ, rho ר, resh
21, XXI Σ, sigma ש, shin
22 Τ, tau ת, tau

Las cuatro que quedan fueron la que más quebraderos de cabeza me dieron. Pero, como siempre ocurre, cuando utilizamos la observación atenta y el sentido común obtenemos resultados seguros. Intentemos relacionar las letras griegas que nos faltan por situar según su afinidad simbólica con los arcanos.

Arcano Letra griega
17, La estrella Φ, fi
18, La luna Ω, omega
19, El sol Χ, ji
9, El ermitaño Π, pi

El motivo de haber elegido estas correspondencias y no otras está claro, creo, en las tres primeras, la última Π, pi se impuso por eliminación de las otras.

La luna debía ser Ω, omega, ya que el sonido de esta letra remite a lo profundo y acuático, al significado simbólico de Luna y al estanque representado en el correspondiente arcano. La misma forma de la letra nos parece esquematización de un lago. Su sonido profundo así lo sugiere.

La estrella debía de ser Φ, fi. De alguna manera su correspondiente hebreo פ, peh, guarda semejanza en grafía y sonido. Su sonido suave nos remite a la oscuridad, al murmullo de las fuentes en la noche.

Χ, ji nos indica un cruce de líneas y por tanto un centro y quizá sea variante de la svástica relacionada con el sol y su movimiento. Su mismo sonido luminoso, fuerte y alegre así lo sugiere.

Nos quedaba pues la Π, pi para el puesto noveno vacante desde el principio. Y tengo que confesar que no comprendí su verdadero significado hasta que descubrí la relación entre sonidos y signos del zodiaco terrestre, es decir, las posiciones de las letras en el paisaje sagrado y que guarda relación con el impulso hacia fuera, hacia arriba, con la fortaleza y exterioridad del padre con respecto al hijo, cuyo sonido pa-pa es indicativo en casi todas las lenguas de lo externo, del padre.

Dice Bertil Malmberg en La lengua y el hombre que la pa- con un contenido señalativo general “se asocia a algo que el niño tiene frecuentemente delante y que reconoce, pero que no está relacionado con el acto de mamar”. Lo veremos con más detalle más adelante (en  Simbolismo del paisaje sagrado) cuando hablemos de las onomatopeyas y el lenguaje.

Con lo cual tenemos el cuadro completo

©Luis Lucena Canales

Número árabe y romano (Tarot)

Letra hebrea Letra griegaMayúscula y minúscula Sonido en castellano
1, I א, aleph Α, α, alfa A
2, II ב, beth Β, β, beta B
3, III ג, gimel Γ, γ, gamma Ga, gue, gui, go, gu
4, IIII ד, daleth Δ, δ, delta D
5, V ה, heh Ε, ε, E cerrada
6, VI ו, vau F, (V) digamma U abierta, larga o aspirada
7, VII ז, zain Θ, zeta Z
8, VIII ח, cheth Η, η, eta E abierta o aspirada
9, VIIII ט, teth Π, π, pi P
10, X י, yod Ι, ι, iota I
11, XI כ, caph Κ, κ, cappa K
12, XII ל, lamed Λ, λ, lambda L
13, XIII מ, men Μ, μ, my M
14, XIIII נ, nun Ν, ν, ny N
15, XV ס, samech O, ο, ómicron O cerrada
16, XVI ץ, ayin Υ, υ, ypsilón U cerrada, IU
17, XVII פ, peh Φ, φ, fi F
18, XVIII צ, tzaddi Ω, ω, omega O abierta o larga
19, XVIIII ק, qoph Χ, χ, ji J
20, XX ר, resh Ρ, ρ, rho R
21, XXI ש, shin Σ, ς, σ, sigma S
22 ת, tau Τ, τ, tau T

Esta tabla fue para mí desde el principio un instrumento para la investigación, una hipótesis que necesitaba pasar todas las pruebas. Hoy por hoy resultaría una arbitrariedad más si no fuera porque, cuando lo comparamos con el significado de los signos del zodiaco, arcanos del Tarot (y su correspondientes letras-sonidos, números y símbolos) y accidentes geográficos del paisaje sagrado comienzan a mostrarse ciertas “casualidades significativas” que dan sentido a cada uno de los arcanos y al conjunto, así como a la relación entre ellos. No podré exponerlos todas, aunque sí algunas.

Otro hecho interesante es que este orden permite una relación entre letras griegas y hebreas más acorde con su sonido y significado simbólico, que no suele ser lo común en este tipo de estudios http://www.proel.org/alfabetos/gantiguo.html

donde las relaciones se establecen en base a la ordenación clásica del alfabeto.

Para ir conociendo Jaén

http://www.youtube.com/watch?v=qDYuS5sdhDA

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© Luis Lucena Canales – 2007

El Modelo Originario

Mayo 21, 2007

En otros lugares de este blog he hablado de los numerosos indicios que señalan a Andalucía como escenario original de los grandes mitos antiguos y que Andalucía podría ser el lugar de origen de la civilización mediterránea, o lo que es lo mismo, de la civilización occidental. Numerosas leyendas, indicios que se suman y cada vez más evidencias salen a la luz confirmando las hipótesis de autoridades como Ortega y Gasset o Paredes Grosso.

Los resultados de mis investigaciones revelan la relación entre el Tarot, traído por los gitanos a Europa en el siglo XV, con el paisaje de Jaén, lo cual no sería posible si antes no se hubiera producido un viaje inverso: no digo, evidentemente, del Tarot tal y como hoy lo conocemos sino de su cosmovisión implícita. No entro aquí en la polémica sobre el origen del Tarot. La investigación de Michael Dummett, según la cual fue inventando en el norte de Italia en el siglo XV, que es la tesis más plausible hoy por hoy se refiere al Tarot que ha llegado hasta nosotros. Sin embargo, Gómez de Liaño nos informa en El círculo de la sabiduría que los filósofos del Pórtico ya utilizaban cartas de figuras alegóricas con fines pedagógicos.

El Modelo Originario de la Ciencia Antigua se representa por medio de un diagrama del cosmos o cosmograma, una figura geométrica. La filosofía nace de la geometría. “Nadie entre aquí que no sepa geometría”, hizo escribir Platón en el frontispicio de la Academia. La estructura numérico-espacial de nuestro diagrama es similar a la de los diagramas hermético-helenísticos del clasicismo tardío (mitraicos, gnósticos, caldeos, peratas, ofitas y maniqueos), que tendrían su base (según Gómez de Liaño, op. cit.) en el platonismo, en los pitagóricos y en los pedagogos del Pórtico, los estoicos. Los mandalas hindúes y tibetanos bebieron de las fuentes helénicas según el autor citado. Y los griegos bebieron, sin duda, de otras fuentes anteriores: Caldea, Egipto… Y estos, no hay otra alternativa, de los conocimientos astronómicos de la religión megalítica. Ahora bien, al tomar al Tarot como base de nuestro diagrama, debemos saber que sus imágenes alegóricas son distintas de todas las anteriores. No es este el momento para detallar el origen de estas imágenes, bástenos por ahora resaltar que más allá de las figuras alegóricas se encuentran los símbolos que estas representan, y más allá de los símbolos, los arquetipos primordiales que los sustentan. Por lo que el Arkegrama viene a ser un modelo de los modelos de todas las cosmovisiones antiguas y tradicionales, incluso de las que tienen una filiación al margen de la mediterránea.

La estructura subyacente del Tarot es lo que nos interesa, no tanto las alegorías que se fijaron en el Tarot más antiguo que hoy conocemos (el de Marsella), aunque estas también tengan mucho que decirnos. Y la estructura subyacente es fundamentalmente numérica. Unos dicen que se fundamenta en el tres y en el siete (Papus), otros en el diez (Jororowsky). No voy a entrar en detalles que alargarían este resumen más de lo deseable, sin embargo, he de decir que mis investigaciones revelan que la estructura numérica del Tarot descansa en la proporción armónica, musical y en la proporción áurea.

Sobre la proporción áurea:http://es.wikipedia.org/wiki/N%C3%BAmero_%C3%A1ureo

Además, el hallazgo de las correspondencias entre arcanos y letras del alfabeto griego y de estos con el zodiaco terrestre inserto en el paisaje del antiguo santuario-observatorio astronómico de Oringi (hoy Jaén) clarifica el sentido de los mitos y símbolos antiguos al relacionarlos con las salidas y puestas de los astros en el horizonte. Expongo a continuación algunas de las evidencias descubiertas por mí, sin pretender ser exhaustivo. Trataré de resumir en unas líneas las más de trescientas páginas que ocupa la investigación.

La primera de las evidencias de que en Jaén se cuecen las habas más antiguas de nuestros orígenes es la misma disposición de la ciudad y sus proporciones sujetas al número de oro, la existencia de un zodiaco terrestre en el cual los accidentes geográficos sugieren los signos astrológicos y su correspondencia con las letras del alfabeto sagrado griego. No hay paisaje en el mundo con estas características, ni ciudad en el mundo, que se sepa, donde el casco de la ciudad misma esté sujeto a la proporción áurea, por lo que cabría pensar que se trata no ya de la famosa Mesa de Salomón, sino de algo que tendría un origen mucho más antiguo.

Ir a las evidencias: el modelo originario, respecto al orden de las letras, el zodiaco terrestre, los signos del zodiaco, simbolismo del paisaje sagrado, simbolismo del paisaje sagrado 2, el enigma desvelado.

© Luis Lucena Canales – 2007